Si eres un soldado, si estás en un monasterio, si estudias interno en un colegio, si asistes a un congreso, si estás en un avión/barco/nave espacial, si eres invitado, si pagas… siempre cocina otro(a). Si eres niñ@, si en tu casa hay servicio/cocinero(a), si estás enfermo; cocina otro. (Me constan todas las anteriores menos soldado y la nave espacial… por ahora lo segundo). Si tienes una madre mayor de 50 años, digamos tradicional, seguro que cocina ella.
Teniendo edad suficiente para saber/poder cocinar, ¿cocinas?, ¿dos o tres veces diarias?, ¿una vez y para toda la semana?, ¿con alegría y naturalidad?…
Este es un tema recurrente en nuestras conversaciones de sobremesa; cuál es el modelo de relación con la comida, más bien con la preparación de la comida que trasmitimos a los hijos. El cocinar como mal necesario, el cocinar como actividad propia de una persona autosuficiente, el cocinar como actividad lúdico-recreativa. En casa chocan dos posturas, cada una por supuesto tiene sus raíces. La mamá de Emili era una gran cocinera, mi mamá no cocina (alguna cosita especial sí, por supuesto lo básico, pero no la verás con una sonrisa en los labios con el delantal puesto) y siempre hubo en nuestra casa alguien encargada de la intendencia; además, con mi papá celebración fue siempre sinónimo de restaurant. Así que Emili cocina con naturalidad, sin aspavientos, de vez en cuando alguna sorpresa culinaria. Como es hombre no convierte la cocina en territorio vedado para el resto de la familia, no es “su cocina”; se hace porque hay que hacerlo y de buena gana. Yo pongo al mal tiempo buena cara, siempre que puedo me escaqueo, y considero una bendición tener dos hijos grandes y un marido que entren en el planning cocinerístico. Cocinar es una tortura; mentira, no es tanto cocinar porque esto en si mismo es medio lúdico, “pensar” el menú es lo peor; y siempre tengo 200 cosas más interesante y pendientes que podría estar haciendo en vez de estar en la cocina. Dicho esto, el tema educativo se pone candente. Cuando las niñitas preguntan (casi día por medio y más en vacaciones) ¿podemos comer en Mac Donald?, ¿podemos comer sushi?, ¿podríamos comprar kebabs?,¿comemos fuera hoy?… el clima se tensa; y siento una mirada acusadora en mi cuello…











Foto Per Endström