
En el Corte Inglés comprando el regalito de navidad de Abril, su primera cámara fotográfica “de verdad”. Con ella se despachó a gusto en la entrega de regalos de nochebuena, aquí algunos momentos del “intercambio”.


En el Corte Inglés comprando el regalito de navidad de Abril, su primera cámara fotográfica “de verdad”. Con ella se despachó a gusto en la entrega de regalos de nochebuena, aquí algunos momentos del “intercambio”.

Una vez más pequeños detalles de la brecha digital-generacional se hacen presente. Ni siquiera el que uses el ordenador e internet varias horas al día, o tengas un móvil de última generación con el que puedes controlar 3 o 4 cuentas de correo simultáneamente y jugar con unas cuantas aplicaciones chulas más, te garantiza que conozcas o estés al día en detallitos o curiosidades de la vida online.
Joan Vives envía una grabación que voy escuchando mientras Abril me dice desde su portátil “¿que loquendo estás escuchando?” y yo, ¿qué qué?… pues resulta que un loquendo (o loqüendo) es cualquiera de estos vídeos o audios en los que la voz no es real, esta lograda a través de programas que convierten un texto escrito en audio, es decir sintetizadores de voz. El resultado siempre tiene algo de gracioso porque la prosodia no es nada natural. Los loquendos los han usado para todo, especialmente en parodias (muchas con tremedos tacos y palabrotas), chistes, críticas, o como anzuelo en vídeos comerciales que intentan vender algo. Ahora que sé cómo se llama, reconozco haber escuchado unos cuantos, especialmente los de El Anticristo, o las canciones de Vocaloid, que entre mis hijas tienen mucho éxito. Los enlaces que he puesto no son muy buenos, busqué para El Anticristo uno sin tacos - fue difícil- y del grupo virtual japonés casi el primero que me llamó la atención; no tenía a la hijas a mano para asesoría cuando escribí esto.
Hay que aclarar que, como en tantas cosas, primero fue el nombre del programa más conocido para esta función, el Loquendo TTS. Lo vende una empresa del mismo nombre “Loquendo” que ofrece diversos programas que permiten interactuar con ordenadores a través de la voz, por ejemplo con soluciones de accesibilidad para ciegos, entre otras aplicaciones. Después de ser el programa y la empresa, se generalizó para designar a cualquier programa que hace lo mismo, y más adelante para nombrar cualquier vídeo o audio con voz sintética.
Y si quereis jugar un poco con un sintetizador de voz online probar este con el que hice el siguiente ejemplo, usando la voz más famosa de todas, la de Jorge: hombre de Castilla, según la descripción.
Me gusta la publicidad de IKEA, es fresca, original y simpática. Los catálogos son como libros de comics donde las historias te las vas armando mientras piensas si te hace falta algo de lo que sale en las fotos y dónde lo pondrías.
Dentro de su publicidad, el concepto que encuentro más atractivo es el de “bienvenido a la república indepediente de tu casa”. Porque es verdad y mentira a la vez, publicitariamente perfecto.
Mi casa, por ejemplo, es en parte una república independiente del mundo, todo se hace o no se hace en un estilo y ritmo propio (casa de artistas, o de frikis, diría alguno con retintín), hay más ordenadores que camas, y más partituras, libros e instrumentos musicales que los años que harían falta para usarlos. Se limpia regulero, no se plancha, y se habla de sexualidad en la mesa, aunque Abril se escandaliza y Lucía se la pasa bomba. Cocinan todos los que viven aquí y tienen edad para hacerlo. Durante el curso hay un planing pegado en la nevera que especifica quien prepara cada comida y cena, y quién busca a las niñas al cole y las lleva a las extraescolares. El papá lava la ropa y la mamá se encarga de las cosas del coche. Más o menos. El concepto de la república independiente de tu casa es guay porque hace un guiño a lo peculiar de tu casa, ves la propaganda y dices, pues la mía sí que es independiente.
Pero por otra parte tienes un piso porque tienes una hipoteca (hipotecota), se come y se cena en familia porque hay horarios relativamente fijos, la perra sale dos veces al día, y las niñas cumplen con sus deberes y actividades. Como en todas las casa cuyos habitantes forman parte del sistema económico y social, hay compromiso con la electricidad, el gas, los residuos, las tarjetas de crédito, el alquiler del parking, los impuestos y las multas. Compras, y te sobran cosas. Reciclas menos de lo que podrías, y gastas en general más.
Resulta que al final, tampoco es tan independiente tu casa; como tu mismo.
Desde que me desperté tengo la canción de Serrat en la cabeza, “hoy puede ser un gran día, imposible de recuperar”, pero al revés. Hoy podría haber sido un día malo, triste; y no lo es, es un día magnífico. Por suerte, por probabilidades, porque no estaba escrito, en fin, porque así es la vida y ya está.
Ayer tarde un coche atropelló a Lucía; corría imprudentemente detrás de Abril y atravesó una calle mientras un joven de estos que van deprisa y con el volumen de la radio a tope, la embistió; ruido del golpe, voltereta en el aire, caída y grito de la niñita. No tiene nada casi nada, un dedo del pie fracturado (no le llegó a la zona de crecimiento), la espalda con un hematoma impresionante, raspones por aquí y por allá, dos chichones… nada. Le tomaron todas las radiografías de rigor, pruebas neurológicas… está estupenda, con ganas de que la mimen y pidiendo esto y aquello mientras descansa tranquilita.
Un poco más que un susto, porque todavía todos tremolam.
Cili tenía un botecito de pintura rosa fofi, se retocaba una uña cuando Sofía quiso que le pintara también a ella, detrás se apuntaron Luci y su mamá, y Abril tampoco quiso perderse la fiesta de dedos y color. Así terminamos un día de piscina con un rato entrañable e inesperado.