hatha yoga

Categoría: Educación, Salud
13 de Agosto del 2011

Después de la más que satisfactoria experiencia de la pasada semana con las sesiones de yoga, me ha quedado curiosidad por saber un poco más de esta disciplina originada en la India y que tiene más de tres mil años. Así que lo primero fue preguntarle a Matilde Meire la profe, qué tipo de yoga estábamos practicando. Me explicó que es hatha yoga, algo así como la parte más corporal dentro del yoga difundido en Occidente. Forma parte de la raya yoga (también llamado ashtanga yoga), que en su forma más completa consta de ocho pasos o disciplinas que según lo que voy entendiendo, buscan tanto el bienestar físico y mental como la unión con lo divino o al menos con una postura de mayor espiritualidad.
El hatha yoga, reúne tres de estas disciplinas: los asana (las diferentes posiciones físicas), la pranayama que es el control respiratorio (prana es energía o más bien “energía mística” para los hindúes), y la savasana o relajación. Entre los otros cinco se encuentras los relativos a normas de conducta (no robar, no mentir, no violencia, abstinencia sexual y falta de apegos), preceptos más relacionados con la relación con lo divino (recitar los vedas, ofrecerse a Dios, limpieza física y mental), la meditación, la alimentación (el poco comer), la concentración y como consecuencia de todo, la trascendencia total que llaman samādhi.

Como reflejo de la propia vivencia estos días puedo comentar que la simple respiración, que se hace exclusivamente por la nariz ya ha sido una novedad. Por el canto, necesitamos respirar por la nariz y por la boca y según la música tomando todo el aire que se pueda cuando tienes una frase larga, así que esto de respirar sólo por la nariz con su limitación de volumen de aire mientras realizas trabajo físico pues me desconcertó al principio. De los varios aspectos que me han gustado diría que muy especialmente la lentitud de los movimientos, este moverse a conciencia y poco a poco, estirando un poco más y otro poco más; y la busqueda del equilibrio (básicamente el equilibrio sobre un solo pie, que más de una vez terminé casi cayéndome mientras buscaba una posición). Y luego está lo guapo de seguir instrucciones, de dejar que otro te guíe, de centrar la atención en una voz que escuchas, a veces con los ojos cerrados, y que va marcando el proceso, con tranquilidad y seguridad, sin titubeos. Este cambio de llevar la responsabilidad de dirigir a pasar a ser dirigido lo encuentro especialmente agradable.
Lo que hasta ahora me cuesta más (mal dicho, lo que no logro), y supongo que seguirá así un buen tiempo, es relajarme al punto de apagar o poner en standby la mente. Por momentos me doy cuenta que ha pasado algo, y tengo hasta microsueños, algún segundo en que el pensamiento va, como “a su bola”. Más en cuatro sesiones ya sería mucho, especialmente cuando todavía estás descubriendo el lenguaje, la velocidad, el propio cuerpo y sus limitaciones.

Es difícil juzgar los méritos técnicos de un docente cuando no tienes conocimiento de la materia que enseña, pero sí que puedes opinar sobre la seguridad con que trasmite la información, la tranquilidad con la que comunica (especialmente en algo como el yoga), del ritmo del discurso y el “hasta donde” insistir en un punto de la sesión; y la verdad es que Mati es estupenda. Ojalá y podamos compartir mucho tiempo profundizando en el yoga, que además de darnos la oportunidad de vivir mejor también te permite redescubrir a gente que creías conocer.

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yoga

Categoría: Amigos, Educación
8 de Agosto del 2011

MATILDE MEIRE, comienza mañana las sesiones de yoga gratuitas que nos ha ofrecido para el Aula de Música. Así que si sientes alguna curiosidad por esta disciplina o si ya has tenido experiencias previas pero te gustaría probar con una nueva “voz”, y estás en Palma, ya sabes. En la Parroquia Sant Francesc de Paula (General Riera 75) los días: martes y jueves a las 11.45h, y miércoles y viernes a las 12.15h. Las sesiones serán la segunda y cuarta semana de agosto. Allí estaremos conociendo y practicando el yoga con Mati. ¿Qué hay que traer?… Una colchoneta o toalla, y ropa cómoda! Y las ganas. Para mi será estreno total!

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el chaval

Categoría: Educación, Mallorca, Textos y poesías
14 de Julio del 2011

La Universitat Oberta per a Majors que funciona dentro de la Universitat de les Illes Baleares y que ayer realizó su acto de fin de curso, ha incluído entre las activiades dirigidas a sus alumnos este año, un concurso de relatos breves en catalán y castellano, el título que daba pie a los escritos fue ”La Universidad en 550 palabras”. Eugenio me envía el relato ganador de la categoría de lengua castellana; su autor, Xisco Montoya, es uno de nuestros cantaires de la CAUOM y también del Orfeó Ramon Llull. Enorabuena Xisco, y que sigan la ilusión y las ganas de hacer y aprender!
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El Chaval

El chaval estaba nervioso, con cierta ansiedad, inquieto y con una gran curiosidad que le ocasionaba como un cosquilleo en su interior. Estaba en los albores de una nueva experiencia y por ello y por todo lo que le venía a la cabeza y que había oído comentar un día aquí otro allá, a los adultos a los que sabían un poco de todo, decían: la Universidad, ¡madre mía!, esto es muy difícil. Los chicos de hoy en día, casi todos quieren estudiar, pero la realidad es que pocos llegan al final con unas notas aceptables y sobre todo con las ideas claras de lo que han aprendido. Tendría que sumergirse en un mundo ciertamente desconocido, abordar materias nuevas de las que había oído hablar muy poco o nada. Él recordaba haber escuchado cosas, palabras que le sonaban como si fueran de otro idioma, “año luz”, “genes”, “átomos”, “el ego” y tantas otras, y ahora de pronto se daba cuenta que tendría la oportunidad de comprenderlas y que podría conocer a través de los profesores las materias que le explicarían el significado y el sentido de esas “palabrejas”. Sabía que entre las asignaturas que tenía que estudiar, había Genética, Literatura, Psicología, Astronomía, Leyes, Ecología, Historia, etc. etc. y esto le producía una gran excitación.

El curso empezó y el chaval se fue sumergiendo en el mundo que había imaginado y cada día que pasaba se daba cuenta de que la realidad de lo aprendido estaba infinitamente por encima de lo que él jamás hubiera imaginado. Aprendió que en la prehistoria los hombres sabían hacerse sus casas y sus templos o lugares donde reunirse y que eran capaces de mover grandes piedras y colocarlas en lo alto, aprendió también que el sol, esta estrella que nos da luz y calor es en realidad un gran horno atómico y que un día, afortunadamente muy lejano, se apagará, que los seres vivos estamos formados básicamente por genes y que estos forman cromosomas y que cada ser viviente hereda veinte y tres pares de cromosomas unos de la madre los otros del padre y que ser hombre o mujer depende de un solo cromosoma masculino, “qué cosas, Dios mío” se decía el chaval. Pero ahí están todas estas palabras, teorías, conocimientos descubiertos por el hombre en su larga andadura por esta vida y por este planeta, y yo un sencillo ser humano, un pequeño eslabón de esta gran cadena que conforma la totalidad de la humanidad, tengo la posibilidad de aprender y comprender, de compartir en las tertulias con otros chavales y comprobar cómo se admiran de mis conocimientos y a la vez sienten curiosidad y ganas de experimentar ellos también estas sensaciones.

En verdad esta experiencia de la universidad es un don del cielo que ha caído en mis manos, pensaba, y que tengo la suerte de poder disfrutar, con estas ansias de saber, de la curiosidad que, pensaba él, era lo que le había permitido al ser humano llegar a estos niveles del conocimiento y la razón, fruto de años y años de estudio de esfuerzo y de voluntad, y que él podía recoger ahora igual que si cogiera frutos maduros, del gran árbol del conocimiento. Estos pensamientos le llenaban de satisfacción y orgullo y se decía que todo esto era la prueba palpable de que el saber no ocupa lugar o mejor dicho que ocupa infinitos lugares de la mente y se queda ahí retenido como una fruta que guste mucho y que se pueda disfrutar de ella todas las veces que se quiera.

Pensaba también en el orgullo que tendría al terminar sus estudios y obtener el diploma que le acreditara como una persona comprometida con el saber y con el conocimiento y que probablemente esta inquietud la tendría el resto de su vida. Sí, aunque fuera difícil, que ya lo decían los mayores, valía la pena el esfuerzo. La universidad sería su casa, su mundo. Esta era su gran apuesta.

El chaval estaba a punto de cumplir los 65 años y se había matriculado en los cursos de la Universidad para Mayores UOM.

Francisco Montoya Puig
Alumno de 1º de la UOM

orff, más que carmina burana

Categoría: Educación, Música
16 de Junio del 2011

Una herramienta maravillosa para la educación musical son los llamados instrumentos o “instrumentarium Orff” diseñados y promovidos en su metodología por el compositor y pedagogo alemásn Carl Orff. Xilófonos, metalófonos y carrillones en diversas tesituras (sopranos, contralto y bajo en los dos primeros) afinados y con la posibilidad de variar algunas placas para contar con sostenidos y bemoles, a los que se agrega toda una batería de pequeña percusión. ¿Cuál es la gracia de estos instrumentos? que además de ser muy fáciles de tocar producen un sonido hermoso que permite trabajar no solo la ejecución y lectura musical (notas y ritmo) sino también dinámicas, velocidades, timbres, articulaciones, mientras “hacen música” y música ¡que desde el principio suena bien!

Hay una gran cantidad de repertorio producido para orquestas o agrupaciones Orff, que además incorporan flautas dulces y voces; desde los libros originales de Orff, del reconocido Schulwerk (su propuesta pedagógica de educación musical) hasta los aportes que en cada país han ido aportando repertorio tradicional y también “moderno”. Sin ir más lejor, aquí en Mallorca Baltasar Bibiloni tiene un estupendo libro con arreglos para instrumentos Orff en el que incopora muchas canciones tradicionales de la isla y otros países catalanes, además de otraa canciones de sur Amércia o Israel.

Buscando precios y casas que vendieran estos instrumentos, encontré el siguiente artículo se la empresa “Studio 49″, la casa original que fabricó para Orff los primeros instrumentos. La historia es de lo más interesante…

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…”Los inicios de la casa STUDIO 49 se remontan mucho más allá que el año de su fundación 1949. Carl Orff, que está vinculado estrechamente con la historia de la casa, recibió de amigos un “klavier kaffern” (similar a un xilófono) que había traído un marinero de Camerún. Este instrumento lo utilizó de modelo para su propio trabajo. Carl Orff ya había comenzado a fabricar con su amigo, el luthier de cémbalos Karl Maendler, los primeros xilófonos que eran indispensables para la educación musical en la escuela “Güntherschule” y para el desarrollo del material escolar “Orff”. Tras la guerra Karl Maendler se retiró por razones de edad de la construcción de instrumentos. Mediante Paul Müller, un alumno de Carl Orff, este consiguió contactar con Klaus Becker-Ehmck, un joven estudiante de ingeniería que se sentía más ligado a la música que a su futuro como ingeniero. Esta relación rápidamente se convirtió en una relación marcada por una estrecha amistad personal y Klaus Becker Ehmck acabó siendo un buen colaborador de Orff. Klaus Becker Ehmck diseñó y construyó según las ideas y los deseos de Carl Orff los primeros litófonos de STUDIO 49 y los xilófonos cromáticos de STUDIO 49 que Carl Orff utilizó para el estreno del primer drama griego “Antigone”. Estos instrumentos fueron fabricados en la casa privada de los padres de Klaus Becker Ehmck. La creciente demanda de estos instrumentos tuvo como consecuencia en otoño del 1956 la construcción de un edificio propio con carpintería, elaboración del metal, taller de lacado, locales de montaje, almacenamiento y oficinas. La gran experiencia acumulada en los años anteriores permitió a la casa comenzar en 1961 con la concepción y fabricación de instrumentos para orquestas como vibráfonos, marimbas y xilófonos de conciertos así como campanas tubulares. Innovaciones continuas en los instrumentos de la casa STUDIO 49, una creciente diversidad de instrumentos y un volumen de exportación creciente obligaron a STUDIO 49 en 1968 a edificar nuevas localidades de producción. Ya pocos años tras la edificación de estos nuevos locales falleció el el fundador de esta casa, Klaus Becker Ehmck, pero su mujer consiguió continuar con la tradición familiar.
Actualmente STUDIO 49 es una empresa liderada por el hijo del fundador, Bernd Becker-Ehmck con más de 70 empleados y mercados de venta a nivel mundial”…

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augusto cury, sin desperdicio

Categoría: De la vida y de la muerte, Educación
14 de Junio del 2011

Joan Seguí envía este artículo del psiquiatra brasilero Augusto Cury. Estupendo.

En nuestro país se ha generado un debate sobre la autoridad de los profesores. Se ha propuesto incluso reforzar su figura por medio de leyes. ¿Usted cree que los docentes han perdido autoridad?
Los profesores en todo el mundo, no sólo en España, están perdiendo la autoridad, pero esto no se puede achacar a los niños o adolescentes. Estos niños y adolescentes padecen un nuevo síndrome, que se llama Síndrome del Pensamiento Acelerado. Se han convertido en consumidores de productos y servicios, y no de ideas o sensibilidad. En el pasado, el volumen de información se duplicaba cada 200 años, ahora se duplica cada cinco años. Ese exceso de información conduce al desarrollo de ansiedad, irritabilidad… y a la falta de respeto de las reglas, pero una ley no va a resolver el problema de la autoridad. Lo que se tiene que hacer es cambiar la educación por completo, con una educación más humanizada.

¿La autoridad debe marcar la relación profesor-alumno?
Sí, pero la autoridad no impuesta, la autoridad que promueve la protección de la emoción, la libertad creativa, la aventura intelectual. La autoridad que controla es un problema, pero no hay duda de que los los maestros y profesores deberían ser más valorados y respetados por la sociedad. En mi opinión, deberían ganar dos veces más y trabajar la mitad. Los profesores deberían ser tratados con dignidad, tener más libertad, o para controlar, sino para estimular el arte de pensar, para provocar la inteligencia, para que los jóvenes dejen de ser las víctimas de la historia para pasar a ser los protagonistas de la historia. Muchos padres están formando hijos enfermos para una sociedad enferma”

Defiende formar personas activas, no ciudadanos pasivos.

Sí, es que estamos formando una generación de personas pasivas. Las herencias negativas que vamos a dejar son pésimas, y además no estamos formando una casta de pensadores que puedan dar respuestas inteligentes a estas cuestiones.

En esa transformación, ¿qué relación se debería establecer entre alumnos y profesores: respeto, distancia, amistad…?
Una combinación entre autoridad y afecto. Es una fórmula en la que es difícil encontrar el punto intermedio: o se tiene mucha autoridad y poca sensibilidad, o se tiene mucha sensibilidad y poca autoridad. En el caso de los padres falta en muchas ocasiones el intercambio de experiencias, un aspecto clave. Los padres deben exponer los capítulos más importantes de su vida a sus hijos. Sus hijos deben conocer sus éxitos, pero también sus fracasos, sus frustraciones… para que los hijos construyan en su mente una imagen real de sus padres, desmitificándolos y creando un nuevo modelo: el de una persona que sufre, que lucha… para que los hijos puedan realizar sus sueños. Muchos padres se basan en manuales de comportamiento, de reglas, pero los manuales sirven para manejar máquinas, no personas. Estamos creando una generación de personas pasivas”.
¿Y cuál debe ser la relación entre padres y profesores?
El enfrentamiento entre padres y profesores es la tónica general en todo el mundo. En todas las naciones hay más agresividad: más agresividad entre padres y profesores, entre padres e hijos, y entre los propios alumno. Según distintos estudios, entre el 6% y el 40% de los niños o adolescentes de todo el mundo han sufrido en alguna ocasión algún maltrato psíquico o físico. Esto se debe a que la sociedad moderna se ha convertido en un gran hospital psiquiátrico. Lo normal es estar irritado, nervioso, tenso, no tener paciencia, no colocarte en el lugar del otro… Lo contrario es lo anormal: ser empático, abrazar más, hacer de cada día un momento mágico… Los padres deben preparar a sus hijos para que entiendan el teatro de la vida. Sinceramente, me parece que muchos padres están preparando hijos enfermos para una sociedad enferma. Los buenos padres dan a sus hijos regalos, los padres brillantes dan a sus hijos su historia personal. Los buenos profesores preparan a los alumnos para el éxito, los profesores brillantes preparan a los alumnos para los días más difíciles, para transformar lo negativo en energía creativa. Todas las personas pasamos en nuestra vida por situaciones muy estresantes e imprevisibles. Tenemos que aprender a proteger nuestras emociones. ¿Cómo? Las claves son varias: aprender a dar sin esperar algo a cambio, a entender que detrás de una persona que hiere hay una persona herida, no exigir demasiado a los otros y ser más flexible. Muchos líderes, muchas personas de éxito no saben proteger sus emociones porque no son flexibles. Tienen la necesidad neurótica de tener siempre la razón y de que todos graviten a su alrededor. Eso es muy perjudicial. La capacidad de reconocer nuestros propios errores es fundamental.

Usted defiende que la figura del profesor es sagrada. Pero la realidad es que el sueño de muchos docentes consiste en jubilarse cuanto antes.
Este es un problema mundial. La educación se convierte, en más ocasiones de las que desearíamos, en uno de los pocos ámbitos en los que hay un vendedor y no hay un comprador. Y eso que vivimos en un momento de una oferta ilimitada de información. Hoy, un niño de siete años tiene más información de la que disponía un emperador romano. Pero estas informaciones no se han transformado en conocimiento, conocimiento en experiencia y experiencia en sabiduría. Son informaciones que producen estrés, inquietud, ansiedad. Se produce una hiperactividad funcional, aprendida por este sistema enfermo. Es lo que he denominado con anterioridad como Síndrome del Pensamiento Acelerado. Padecen dolor de cabeza, dolores musculares, falta de concentración, insatisfacción crónica, irritabilidad, fluctuación emocional, desprecio de las reglas… Y ellos lo reflejan en un consumo desaforado de productos y servicios. Se convierten en dictadores que quieren todo pronto y rápido. “Los padres deben contar a sus hijos sus éxitos, pero también sus fracasos y sus frustraciones”.
¿En qué debe cambiar entonces el estilo de vida?
Es importante asumir que se precisa tiempo para entrenar el cerebro. Una persona es más rica desde el punto de vista psiquiátrico y psicológico cuanto más valora las pequeñas cosas como un regalo para su emoción y como un entrenamiento, una preparación para la vida. Nunca se ha desarrollado tanto la industria del entretenimiento y nunca han sido las personas tan tristes y depresivas. La depresión se va a convertir en 20 años en la dolencia más importante.

¿Y qué se puede hacer en las escuelas?
Debemos tratar de que los niños tengan más contacto con la naturaleza, que se potencien los trabajos manuales, que aprendan música… La música clásica es muy buena para desacelerar el pensamiento. Por ello, estamos preconizando que las aulas deben tener música ambiente durante la exposición y que se coloquen en semicírculo alrededor del profesor, como si fuera una platea. Sólo con estas dos medidas tan sencillas, el estrés de niños y profesores se reduciría a la mitad. Nosotros ya lo hemos probado y comprobado en escuelas conflictivas de mi país, de Brasil. Junto a esas técnicas y otras, hemos logrado en tres meses que en estas escuelas ya no tengan que llamar a la policía cada día y que los alumnos muestren interés e ilusión por el conocimiento. Y este cambio no requiere grandes inversiones. Es barato.

Precisamente, nunca se ha invertido tanto en la educación y, sin embargo, los resultados están lejos de ser los deseados.
Es verdad. Insisto: los profesores son, a mi juicio, las personas más importantes de una sociedad, pero están dentro de un sistema educativo enfermo. Estamos produciendo personas enfermas para una sociedad enferma. Voy a poner un ejemplo: en el sistema educativo no se humaniza el conocimiento, y eso es un crimen intelectual porque los niños, adolescentes y universitarios creerán una falsa verdad, la de que producir conocimiento es una tarea de superhéroes, de gigantes. Y no es así. Todos los grandes productores de conocimiento atravesaron crisis, sufrieron dilemas, fueron rechazados… Además de humanizar el conocimiento, hay que potenciar la imaginación frente a la información. La escuela comete un error cuando se centra en tratar de que los alumnos
acumulen información y más información. Más del 90% de la información que se acumula en el córtex cerebral no se rescata. Es más importante organizar de una nueva forma los datos, desarrollando el pensamiento imaginativo, para pensar con ejemplos, desarrollar el raciocinio esquemático, la invención…


“Hoy un niño de siete años tiene más información que un emperador romano”

La clave es potenciar las herramientas de pensamiento. Exacto. Es fundamental. La capacidad de almacenamiento de datos es limitada, pero la capacidad creativa es inagotable. Pretender llenar la cabeza de datos y datos y más datos produce ansiedad e irritabilidad.

Redes sociales, chat, foros… Internet se ha convertido en la plaza pública en la que los jóvenes entablan relaciones. ¿Qué actitud deben adoptar los padres?
Es verdad que Internet permite ampliar el mundo de los jóvenes, pero también incrementa la superficialidad de las relaciones y, con ella, la falta de confianza y una dificultad enorme para intercambiar experiencias de vida profunda. Creo que debe haber un límite y que los límites los deben establecer los padres, pero, en la medida de lo posible, sin imposiciones, con diálogo. Las reglas deben ser comprendidas antes de ser aceptadas. Conviene, por tanto, que las relaciones presenciales que mantienen los jóvenes prevalezcan sobre las virtuales. Las relaciones físicas son insustituibles. Se han producido en las últimas décadas dos fenómenos que han cambiado las relaciones humanas. El primero ha sido la televisión. Los padres e hijos prestan más atención a las imágenes que aparecen en la pantalla y el diálogo mutuo se silencia. La familia se convierte en un grupo de extraños viviendo en un mismo lugar. El segundo fenómeno es Internet. Es mucho mejor que la televisión, porque el espectador ya no es pasivo. Es activo. Con Internet conocemos a muchas personas, pero, y he ahí el problema, conocemos sólo su sala de visita, no sus cuartos más íntimos. Además, la vida no da para tener decenas, centenas de amigos íntimos, que es la ilusión que puede hacer creer Internet. Es imposible. Los buenos amigos se pueden contar con los dedos de una mano, o de dos a lo sumo. Para ello deben ser cultivados en la realidad presencial. “Nunca se ha desarrollado tanto la industria del entretenimiento y nunca han sido las personas tan tristes y depresivas”.
¿Los padres deben ser amigos de sus hijos?
Los padres tienen que ser los mejores amigos de los hijos. También tienen que poner límites, pero la ecuación entre límites y amistad es la cuestión. Es necesario sorprender a nuestros hijos, salir de la rutina, contar nuestras pérdidas y frustraciones, para que nuestros hijos entiendan que a través de nuestras experiencias vitales, que no siempre han sido positivas, nos hacemos más sensibles, más humanos, más generosos. ¿No cree que esa amistad con los padres puede confundir a sus hijos sobre la naturaleza de esta relación?
La amistad que yo defiendo no es ser previsible, no es ser permisivo con los hijos, no es sobreproteger a los hijos o dejar que los hijos manipulen a los padres. Hoy los hijos están manipulando a los padres. Ser amigo significa construir una imagen excelente en los hijos, abrazar más, ser más cariñoso y más generoso; y al mismo tiempo, saber colocar los límites, aprender a decir no… Es decir, establecer una equilibrio entre autoridad y afectividad.

Ese equilibrio no parece fácil.
No lo es. Pero si no lo hacemos, ¿cómo vamos a preparar a nuestros hijos para enfrentarse a los desafíos de la vida, las crisis, las angustias, las decepciones… si no preparamos a nuestros hijos para relacionarse con otros seres humanos? No lo hacemos si nos basamos en un manual de reglas muy estricto y superficial, y tampoco lo hacemos si somos muy permisivos y les compramos todo. Así, sólo formamos a consumidores que sólo son números de una tarjeta de crédito.
El fracaso escolar, el acoso, el ‘bullying’ son problemas antiguos y comunes a todas las sociedades. ¿Por qué se les concede tanta importancia en la actualidad?
Es cada vez más habitual la crueldad entre niños y jóvenes y la falta de sentimientos ante el dolor de los demás. Hay una creciente falta de empatía, de ponerse en el lugar del otro. Es una de las funciones más importantes de la inteligencia y no está siendo trabajada. ¿Qué se debería hacer? Padres y profesores deberían acompañar a niños y adolescentes y mostrar la vida de las personas menos favorecidas: desempleados, ancianos, personas enfermas… Si no entrenamos a nuestros hijos centenares de veces en ello, esa capacidad no se desarrolla. Produciremos así líderes que serán auténticos desastres, que mirarán sólo su propio ombligo.No todas las personas podemos tener ni grandes carreras ni grandes trabajos ni grandes reconocimientos.

¿Cómo se puede enseñar en la sociedad del triunfo a vivir sin él?
La sociedad actual está obsesionada por el triunfo, por el podio, por el número uno. Pero apenas algunas personas podrán llegar. Pero podemos ser el número 10, el número 100 o el número 1.000 con dignidad y felicidad, y eso se puede y se debe enseñar. Por desgracia, la agenda paranoica de la sociedad estimula lo contrario. “Los padres tienen que ser los mejores amigos de los hijos, pero eso no significa permisividad o sobreprotección”.
¿Usted tiene hijos?
Tengo tres hijas a las que adoro.
¿Aplica con ellas lo que predica?
Aplico y en ocasiones tengo que reconocer errores, pedir disculpas… porque quiero que mis hijas entiendan que una persona madura es aquella que reconoce sus errores. Algunos años atrás, mi hija mayor me echó en cara que tenía muchos pacientes, que daba muchas conferencias, pero que últimamente no tenía tiempo para hablar con ella. Le miré a los ojos, le abracé y le dije: “es verdad”. Y cambié

los cinco enanitos de korea

Categoría: Educación, Música, mundo
27 de Marzo del 2011

Estudiantes de infantil. El ensamble de guitarras tiene nombre, “Nuestra maestra”, de la escuela Ch’ŏngam-guyŏk, Ch’ŏngjin-si, DPR Korea. Hay tantos detalles sorprendentes que quedamos alelados.  Abril mientras ve el vídeo me dice “mamá, por qué los chinos son tan… tan… el ping pong, la música… tan ¿manitas?”… Le comento que además del tiempo, horas y horas de práctica que hay detrás de cualquiera de estas manifestaciones, de tener maestros y entrenadores estupendos; hay un afán de perfección, una satisfacción especial al lograr un “producto” o resultado inmaculado.
Un concepto que en la educación pública occidental, “de mínimos”, no existe.


Envía el vídeo Pere Cortés.