El pasado fin de semana nos vestimos de excursionistas y en un grupo mixto entre cantaires (algunos Musicantes fueron los promotores de ir a este refugio) parejas y algunos hijos, cogimos mochilas, una carta gastronómica digna del paisaje y bien aderezada con vinillos y hierbillas (dulces y mixtas…), e hicimos los 12 kilómetros andando entre ida y vuelta. Los 22 integrantes de la aventura fuimos llegando en varias tandas según las diversas actividades nos lo permitían. El viernes llegamos ya de noche la penúltima oleada, Carmen, Ivonne, y la familia “Von Trapp”: Irina, Emili, Catalina, Abril y Luci. Y el sábado por la mañana se nos unieron Marielva y Guille para completar ahora sí el grupo (Dani y Mariangels, Angel y Josefa, Fina y Biel, Joan y Gaby, Fanette y Mario, y Luis, Cati, Rede y Vicki.
El refugio está situado en el Parque Natural de Levante, cerca de Artà. A mi la palabra refugio me hacía imaginar una casita con lo básico, cuatro paredes, si acaso catres, algún retrete y un par de hornillas. Pero no, aquello fue caminar lo suyo y luego encontrarnos frente al mar con todo un chalet, con agua caliente, tremenda cocina con dos neveras, cada habitación con su baño y un porche que creo que después del paisaje fue lo que más disfrutamos. Para que no sea tanto, hay que decir que no tiene luz eléctrica, todo es con butano y lamparitas, así que el toque aventurero lo mantiene. Cielo estrellado con Vía Láctea visible, sonido (y rugido) del mar permanente, sensación de estar a mil kilómetros del mundo (aunque había cobertura y los smartphones funcionaban perfectamente) y muy especialmente, estar todos allí, tranquilos y sin prisas. Ensayamos “en serio”, y cantamos en broma. Los pequeños se la pasaron bomba y no escuché la palabra televisión ni una vez. Tampoco yo me acordé de mis series de policías, y casi tampoco me acordé de lo demás. Fue como un corte en el tiempo y el espacio, como ser abducidos en grupo a una realidad alternativa, donde se va del mar a la mesa, y de la mesa a lo que te apetezca, una conversación rica, leer, echarse un sueñecito, salir a caminar o hacer excursiones “complementarias”. La verdad es que me apunto a repetir.
Casi con los ojos cerrados me animo a escribir estas líneas ya que me da penita pasarme por el blog y verificar que hace mucho que no publico nada, y eso que permanentemente tengo ideas en la cabeza que me gustaría trasmitir. Pero no tengo tiempo real. ¿Qué simple no? Siempre he defendido la elasticidad del tiempo y sigo convencida de que hay un tiempo psicológico que no va de la mano con el que marca el reloj; que lo que viven algunas personas en una hora, a otras les pasa en un minuto. Y lo que piensan unos en en un día a otros les cuesta un mes para llegar a las mismas conclusiones. El tiempo es elástico, pero como todas las cosas, también tiene sus límites.
Quizá no es el tiempo el que se me ha hecho más corto, quizá soy yo la que estoy más lenta. Esto me va pareciendo cierto cada vez más, aunque sienta que el ritmo de producción de ideas es más o menos el mismo.
También es cierto que cambian los ritmos de la vida real con respecto a la ciber vida. En la medida que el presente presente se intensifica y se multiplican los compromisos laborales y familiares, la relación con el ordenador tiende a enfriarse. Y hay más correlaciones; a medida que esos diversos compromisos son más intensos en calidad y no solo en cantidad, también restan tiempo al entusiasmo que se siente por correr a la compu al llegar a casa.
Hoy por ejemplo quería irme a la camita sin “pasar por GO ni cobrar 200″… pero también me hacía ilu poner este post. Unas líneas para los pollitos; los míos míos (aunque nunca leen nada de esto, pero aquí queda, junto con la esperanza de que en algún momento vengan y lean) y los otros pollitos lectores… más gallos y gallinas que pollitos, pero compañeros de tanto en tanto de la ciber vida.
Y antes de darle al botón de publicar y cerrar el portátil. Aprovechar para invitar a los que viven en Mallorca al concierto del “Romancero Gitano” que como directora invitada de la Coral Polifónica de Bunyola dirigiré el próximo domingo 23 de septiembre a las 20h en la iglesia de Bunyola. El guitarrista es Anders Emtell, un excelente músico que ya ha tocado la obra. Y con él se cierra un elenco muy sui generis como decía un cantaire el ensayo pasado: sobre los versos de un poeta español (Lorca), la música de un italiano (Mario Castelnuovo-Tedesco), cantado por un coro mallorquín, con un guitarrista sueco, y dirigidos por una venezolana… más internacional imposible! Pues lo dicho, que estáis invitados a las fiestas de Bunyola y a este concierto con una obra que se programa poco y que es una delicia.
Bona nit.
Una noche inolvidable; las alegrías compartidas siempre son más grandes…
Gracias a Bea y Pedro por invitarnos a ser parte de esta ocasión tan especial. ¡Vuestra felicidad es nuestra!

Con retraso y lentamente voy disfrutando las emociones del concierto en el Teatro Principal, que increíblemente apenas fue el sábado pasado. Eduardo Bernabeu me pregunta si he oído las grabaciones y después de decirle que todavía no, me animo y me paseo por la web de la Banda de Son Rapinya. Tiene razón son estupendas, el Gloria de Jenkins impresionante, Basler, Martorell y Ramírez con gracia y dulzura cuando toca, qué bien lo hicieron los solistas y toda la orquesta…
Hay bastantes razones para estar muy contentos, cuánta música guapa y bien representada, cuánto público y cuánto buen rollo sobre el escenario. Una pasada de verdad. Lo que me alegra más es que logramos reflejar el trabajo realizado; allí, en esas grabaciones están los meses de ensayo, allí está aquel fin de semana estupendo con tantas horas de ensayo, allí están los aportes de Mariana, de Joan Bauzá, de Joan Roselló; las semanas y semanas de ensayo de la Banda… Y todo aguantado y mucho con el soporte del “Equipo” que ahora tendré que escribirlo con mayúsculas, porque el equipo del Orfeó Ramon Llull, cada vez más grande y multidisciplinario ya no es un equipo, es El Equipo.
A todos los que cantaron y tocaron, a los que nos dieron ánimos y creyeron desde el principio en que esto de hacer un “Estreno en España” valía la pena y el dinero que costaba, a los que compraron sus entradas y a los que me siguen escribiendo cartas impresionantes de felicitaciones, GRACIAS!!!!
Cuando esté viejita (más) creo que me animaré a publicar un compendium con lo más lindo de lo que recibo. Ahora no, porque tan chula tampoco!
Aquí sigo escuchando los mp3; pasen por la web citada… no hay pena que la música no suavice, ni soledad que el amor no espante. Gracias.








"solo me pasa a mi" – el blog de catalina
blog del orfeó ramon llull
la BBC en castellano
la guitarra balear, blog de toni mir
tiempos (post)modernos – blog de emili gené
universitat de les illes balears
web del cesag


Foto Per Endström