ir o volver
Familia 22 de junio del 2012
Otra vez en Caracas, recorro habitaciones y terrazas. A lo largo de la sala y el comedor, y la cocina y el saloncito del arco, me acompaña el Avila, silencioso y omnipresente. Cuadros, libros, fotos. Cuentos escritos por mi mamá que van apareciendo en carpetas y sobres, también poesías. Abro cajones y destapo cajas, encuentro cosas y cositas, especialmente fotos que reflejan más de cinco décadas de amores, familia, colegios, actos académicos, fiestas con Los Melódicos, viajes, más fotos, pero ahora de Mallorca en diferentes primaveras y veranos de los últimos 13 años. Tal cantidad de documentación hace fácil subir a la máquina del tiempo y revivir cientos de historias y anécdotas.
Iliana me decía esta mañana, “a veces pienso cómo es posible que el mundo siga girando como si nada”. Sigue la vida, sigue el mundo, como debe ser. El rio sigue fluyendo aunque los años agreguen meandros que ralentizan la carrera.
El presente y sus urgencias matizan este ritmo sosegado de investigación y reencuentro. Sin embargo, por más presente que haya, y por más urgencias; Cate sin estar, está por todas partes.



"solo me pasa a mi" – el blog de catalina
blog del orfeó ramon llull
la BBC en castellano
la guitarra balear, blog de toni mir
tiempos (post)modernos – blog de emili gené
universitat de les illes balears
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Foto Per Endström
Hola Irina, me alegra saber que ya estas en tu casa de Caracas.Es muy normal que sigas sintiendo la presencia de tu mamá, aunque ella no esté, pero es bonito recordarla en vida, porque, además, el cerebro és inteligente y sólo selecciona los buenos momentos, así que te queda un bonito recuerdo de ella.
Ahora aprovecha para estar con tu família,porque siempre es reconfortante.
Un abrazo.
Hola Irina:
Hace dos días me enteré de la muerte de Cate. El corazón me dio un vuelco y desde entonces me atraparon los recuerdos. La verdad es que no he podido dejar de pensar en ella. Unos meses atrás me la encontré en un centro comercial con tu papá y nos sentamos juntos en un café con mi hijo Alejandro. Hablamos un buen rato y quedamos de volver a vernos, pero como siempre las actividades y el día a día se lo comen a uno.
Si estás en Caracas me gustaría verte, es tiempo de darte un abrazo y por qué no hacerle honor a ese encuentro que quedó pendiente con tu mamá?
Con un montón de cariño,
Betsy
PD.: Llamo al 257.6606 y nadie contesta. Tendrás otro número??