del 16 de junio

Categoría: Amigos, Coros, Mallorca, Música
22 de junio del 2012

Con retraso y lentamente voy disfrutando las emociones del concierto en el Teatro Principal, que increíblemente apenas fue el sábado pasado. Eduardo Bernabeu me pregunta si he oído las grabaciones y después de decirle que todavía no, me animo y me paseo por la web de la Banda de Son Rapinya. Tiene razón son estupendas, el Gloria de Jenkins impresionante, Basler, Martorell y Ramírez con gracia y dulzura cuando toca, qué bien lo hicieron los solistas y toda la orquesta…

Hay bastantes razones para estar muy contentos, cuánta música guapa y bien representada, cuánto público y cuánto buen rollo sobre el escenario. Una pasada de verdad. Lo que me alegra más es que logramos reflejar el trabajo realizado; allí, en esas grabaciones están los meses de ensayo, allí está aquel fin de semana estupendo con tantas horas de ensayo, allí están los aportes de Mariana, de Joan Bauzá, de Joan Roselló; las semanas y semanas de ensayo de la Banda… Y todo aguantado y mucho con el soporte del “Equipo” que ahora tendré que escribirlo con mayúsculas, porque el equipo del Orfeó Ramon Llull, cada vez más grande y multidisciplinario ya no es un equipo, es El Equipo.

A todos los que cantaron y tocaron, a los que nos dieron ánimos y creyeron desde el principio en que esto de hacer un “Estreno en España” valía la pena y el dinero que costaba, a los que compraron sus entradas y a los que me siguen escribiendo cartas impresionantes de felicitaciones, GRACIAS!!!!

Cuando esté viejita (más) creo que me animaré a publicar un compendium con lo más lindo de lo que recibo. Ahora no, porque tan chula tampoco!

Aquí sigo escuchando los mp3; pasen por la web citada… no hay pena que la música no suavice, ni soledad que el amor no espante. Gracias.

ir o volver

Categoría: Familia
22 de junio del 2012

Otra vez en Caracas, recorro habitaciones y terrazas. A lo largo de la sala y el comedor, y la cocina y el saloncito del arco, me acompaña el Avila, silencioso y omnipresente. Cuadros, libros, fotos. Cuentos escritos por mi mamá que van apareciendo en carpetas y sobres, también poesías. Abro cajones y destapo cajas, encuentro cosas y cositas, especialmente fotos que reflejan más de cinco décadas de amores, familia, colegios, actos académicos, fiestas con Los Melódicos, viajes, más fotos, pero ahora de Mallorca en diferentes primaveras y veranos de los últimos 13 años. Tal cantidad de documentación hace fácil subir a la máquina del tiempo y revivir cientos de historias y anécdotas.

Iliana me decía esta mañana, “a veces pienso cómo es posible que el mundo siga girando como si nada”.  Sigue la vida, sigue el mundo, como debe ser. El rio sigue fluyendo aunque los años agreguen meandros que ralentizan la carrera.
El presente y sus urgencias matizan este ritmo sosegado de investigación y reencuentro. Sin embargo, por más presente que haya, y por más urgencias; Cate sin estar, está por todas partes.