niños en red

Categoría: Familia, Nuevas tecnologías
10 de Abril del 2011

Sobre los peligros de navegar en la red hay bastantes opiniones y preocupación. Ludopatías online, pornografía y acoso sexual, adicción a internet, exposición de la intimidad personal y familiar (la llamada extimidad), uso indebido de material con derechos de autor… Sobre este último tema contamos ahora con una guía: Música, cine y televisión en internet, guía para padres y docentes, que no toca ningún otro punto sino la preocupación por las descargas ilegales. Iniciativa de Childnet International. La SGAE (et all) se cuentan entre los patrocinadores, naturalmente. El resto de posibles peligros no se menciona ni de pasada, así que cordialmente se le deja a psicólogos y padres preocupados. Pero el título tampoco prometía otra cosa.

Entre los temas más comunes en los programas de opinión, se encuentra el control que deben tener los niños cuando usan internet. Siempre me impresiona que la mayoría de los que opina es gente mayor de 40 años, y algunos no tienen empacho en decir que realmente no usan las redes sociales, de internet apenas el correo. Algo así como los pedagogos de universidad que nunca han dado clase en un cole ni instituto.

El peligro para nuestros hijos existe, como ha existido toda la vida, y las acciones de padres y maestros para intentar combatirlo, también. Muchos cuentos infantiles recogen esta preocupación, allí está La Sirenita que se muere por haberse enamorado de un “distinto”, o la más clara de todas, la Caperucita Roja (1697 Perrault, 1810 Tieck, 1812 Hermanos Grimm…) con su clarísima advertencia sobre no entablar relación con desconocidos. Consejos, cuentos, conversaciones, forman parte de nuestra responsabilidad para trasmitir y educar en la autoprotección, la conciencia de peligro y básicamente en el “espabilar y estar atentos”; base del uso de la libertad mientras van creciendo.

Cuando mis hijos mayores eran niños no había facebook, así que el conocimiento sobre sus amistades del cole, o fuera de casa, se basaba exclusivamente en lo que contaban o en lo que respondían ante las preguntas del tipo, ¿cómo fue hoy en el cole, en casa de Juanito-Luisita?, ¿quién había?, ¿de qué hablaron?… y por allí. Mientras más grandes, uno aventuraba algún ¿te pareció todo bien?, ¿qué tal los papás, hermanos, etc?. Y cuando venían a casa los amiguitos pues observar, preguntar. Ahora, todo esto se mantiene pero además podemos leer “los muros” de nuestro hijos; y los leemos. De los grandes, y de la pequeña de l0 años. No es una lectura obsesiva ni diaria, diría que ni semanal. Es un de tanto en tanto “echar una ojeada”. Pero mejor aún, es que los demás miembros de la familia también leen los muros de todos, y entonces hay una verdadera red de “estar al día” de lo que escriben y de quién les escribe, y también de saber qué piensan, qué comentan, cuáles son sus curiosidades e intereses.

Mariona, una de las hijas mayores de Emili, nos comentó hace unos días que no le había gustado un chiste un poco obsceno que leyó en el muro de Abril; así que ante el toque técnico venga a revisar. Y al hacerlo, descubrimos que la amiguita que lo había escrito usa con cierta frecuencia un vocabulario que no consideramos apropiado para la edad de las dos. Pues nada, llamar a nuestra hija y entre los tres comentar el tema, qué pensaba, cómo le parecía esta manera de escribir, nuestra opinión sobre el chiste y de allí aprovechar un poco para conversar de esto y aquello. Buen rollo, como dicen aquí.

Y esto es lo que hay. Ir de tus temas online a los de tus hijos. Hay parquecito, está la calle y el cole, hay pelis y hay internet; en todas se podrán encontrar “contenidos no adecuados”, a veces te enteras a tiempo y a veces un poco más tarde. Ayer y hoy las acciones son las mismas. No dejar de leerles la Caperucita, de acompañarles, y básicamente, de estar allí.

iphone rock en el metro

Categoría: Música, Nuevas tecnologías
10 de Abril del 2011


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