Hoy me dijo un taxista: la gente no usa la bici sino el coche, porque el problema es que los políticos no se dan cuenta de que la ciudad no es Palma. La ciudad es TODA LA ISLA DE MALLORCA, que se comporta como una gran ciudad. El que tiene casa en Algaida, trabaja en Palma, coge el coche y está en un momento. No va a coger la bicicleta…
Como ya llegábamos al fin del trayecto, desistí de intentar que cambiase de opinión. Una opinión probablemente aleccionada tras horas y horas de escuchar a ciertas emisoras de radio. En la batalla entre la ciudad y la part forana se está imponiendo la ciudad, a base de expandirse (por medio de autovias-autopistas) y fagocitar al campo, que se vuelve más rentable y urbanizable.
Me pregunto cual será el final. En Macao ya se han quedado sin territorio y han empezado a robar terreno al mar. Mallorca es una enorma naranja de la que exprimiremos todo el zumo hasta dejarla seca, bien seca. ¿Y entonces, qué?
Democracia real 1.- Reforma electoral hacia una democracia más representativa y de proporcionalidad real, con el objetivo adicional de desarrollar mecanismos efectivos de participación ciudadana.
2.- Lucha contra la corrupción mediante normas de total transparencia política.
3.- Separación real de los poderes públicos.
4.- Mecanismos de control ciudadano para la exigencia efectiva de responsabilidad política.
Reír a menudo y mucho; ganar el respeto de gente inteligente y el cariño de los niños, conseguir el aprecio de críticos honestos y aguantar la traición de falsos amigos; apreciar la belleza; encontrar lo mejor en los demás; dejar el mundo un poco mejor, sea con un niño saludable, una huerta o una condición social redimida; saber que por lo menos una vida ha respirado mejor porque tú has vivido. Eso es tener éxito.
La felicidad proviene de la capacidad de sentir profundamente, de disfrutar simplemente, de pensar libremente, de arriesgar la vida, de ser necesitado.
El hombre no es ni una piedra ni una planta, y no puede justificarse a sí mismo por su mera presencia en el mundo. El hombre es hombre solo por su negación a permanecer pasivo, por el impulso que lo proyecta desde el presente hacia el futuro y lo dirige hacía cosas con el propósito de dominarlas y darles forma. Para el hombre, existir significa remodelar la existencia. Vivir es la voluntad de vivir.
Hoy me dijo un taxista: la gente no usa la bici sino el coche, porque el problema es que los políticos no se dan cuenta de que la ciudad no es Palma. La ciudad es TODA LA ISLA DE MALLORCA, que se comporta como una gran ciudad. El que tiene casa en Algaida, trabaja en Palma, coge el coche y está en un momento. No va a coger la bicicleta…
Como ya llegábamos al fin del trayecto, desistí de intentar que cambiase de opinión. Una opinión probablemente aleccionada tras horas y horas de escuchar a ciertas emisoras de radio. En la batalla entre la ciudad y la part forana se está imponiendo la ciudad, a base de expandirse (por medio de autovias-autopistas) y fagocitar al campo, que se vuelve más rentable y urbanizable.
Me pregunto cual será el final. En Macao ya se han quedado sin territorio y han empezado a robar terreno al mar. Mallorca es una enorma naranja de la que exprimiremos todo el zumo hasta dejarla seca, bien seca. ¿Y entonces, qué?