mal de muchos, consuelo de muchos

Categoría: De la vida y de la muerte
17 de enero del 2011

Encontrar consuelo en no saberse solo en la desdicha no es de tontos, aunque compartir desdichas no haga que desaparezcan. El apoyo social que implica el compartir, alivia mucho del daño psicológico que viene con una tragedia o una enfermedad y hace que nos sintamos confortados. Por esto se han hecho cada vez más frecuentes los grupos de apoyo que se organizan alrededor de quienes sufren o la pasan mal por diversas razones. Entre los más conocidos, los de alcohólicos anónimos, con su ritual de presentación “hola me llamo Pepito y soy alcóholico” y la cordial  respuesta de los presentes “hola Pepito” animando al nuevo miembro a compartir experiencias. Esta presentación la hemos visto muchas veces en el cine y la televisión, queda para el recuerdo aquella escena de “Buscando a Nemo” que reunía un grupo de tiburones que deseaban dejar de ser carnívoros.

Hay grupos de apoyo para todo tipo de adictos o ex-adictos, y para sus familias. Entre los grupos de “familiares de” más conocidos están los de enfermos de cáncer y alcohólicos, estos últimos entre los que tienen el difícil trabajo de entender una enfermedad que parece que escoges. Y están los de familiares de quienes sufren enfermedades raras, que además tienen que empezar por descifrarla, entenderla, y luego poder explicar a otros de qué va.

Hay grupos de apoyo para los que sufren estrés post-traumático; víctimas del terrorismo, grandes accidentes y catástrofes naturales, violaciones, y también para familiares de las víctimas. Hay grupos de apoyo para los inmigrantes que se sienten solos o desarraigados; y hasta para conyuges con parejas infieles. Y en todos, la raíz común es la necesidad de apoyo, de saber si esto que te afecta tanto también le pasa a otros; si puedes aprender algo de sus experiencias y quizá aportar algo positivo de tus propias vivencias. Animar a una persona que sufre a buscar un grupo de apoyo puede ser la mejor forma de ayudarle en un momento difícil.