Renovarse o morir. Crear un espectáculo desde las partituras clásicas para convertirlo en… de todo. Veanlo, creo que a Mozart le hubiera encantado. El grupo se llama “Moz’ART” y está formado por Filip Jaslar (1º violín), Michał Sikorski (2º violín), Paweł Kowaluk (viola) y Bolek Błaszczyk (cello). Y efectivamente, el famoso que sonríe al final es Bobby McFerrin. El vídeo llega vía Joan Vives.
Si estás leyendo estas líneas tienes más de 30 años. ¿A que sí?. Hilo aún más fino, y posiblemente me conoces personalmente. También es bastante probable que estés en la bella franja entre 45 y 75 años, intervalo de edades con cuyos miembros he descubierto que tengo bastantes cosas en cómun.
Aunque este blog lo he escrito siempre con los hijos en mente, resulta que rarísima vez pasan por aquí, y eso que están conectados a la red varias horas diarias. Prueba fehaciente de que la brecha generacional existe, aunque te lleves estupendamente con los hijos. Cuando quiero hacer contacto directo online, me voy al facebook y escribo en sus muros, y leo sus muros… pero ellos no leen el mío casi nunca a menos que pregunte expresamente ¿habéis visto lo que colgué en facebook, o en los pollitos?… responden que no, y luego van y lo leen, de las orejas. Lo encuentro muy interesante; el tránsito en la red es completamente libre, accedes a las webs y páginas que quieres, cuando quieres, y los lectores de forma natural se alinean con unos contenidos, con unas ideas o con un tipo de información o manera de contarla. Yo pensaba que escribía “para todos los públicos”, pero ha resultado que no es así, que escribo para mayores. Hombre, para mayores con cierta sensibilidad y un ideario más bien amplio, con sentido del humor y curiosidad, también para mayores que no se escandalizan con según qué cosas. Pero básicamente somos, digamos adultos, quienes coincidimos aquí. Así que seguiré escribiendo igual, porque con un poco de suerte, que mis hijos lleguen a este blog es solamente cuestión de tiempo!
Esta mañana hemos estado en el Pabellón Sa Creu de Inca en pruebas de gimnasia rítmica. Siete gimnasios o clubes, como también les llaman, presentaban a sus niñas. Luci practica en el Club Grech, fundado por una gimnasta mallorquina llamada Cristina Grech que destacó en los años 70 y fue la fundadora de la Federación Balear de Gimnasia. He buscado en la red y sin éxito, más información de esta gimnasta, pero como ya sabemos, si no se digitalizan datos sobre hechos y personas de hace más de 15 años, pues no existen.
Esta es la segunda tanda que me toca de mamá de niña que practica gimnasia, hace 10 años entrenaba Catalina y recuerdo especialmente haber ido a algunas competiciones con Abril recién nacida, y estar en las gradas dando pecho mientras Cata hacía sus volteretas y giros. Nos íbamos toda la mañana, Emili, Cata y Abril bebecita y al igual que hoy, pasábamos tres horas viendo y disfrutando el espectáculo de una niñez y juventud concentrada, intentando dominar, unas con mejores resultados que otras, aquellos ejercicios y figuras imposibles. Me emociona, antes y ahora. Algunos deportes, la interpretación de música clásica, el ballet, y en general cualquier actividad que requiere en su propia definición auto control y precisión, sumado a un cierto grado de belleza de movimientos, encuentro que les proporciona a quienes lo practican estos mismos atributos; y cuando le han dedicado el suficiente tiempo, no solo les acompaña toda la vida como referencia de disciplina sino que quedan física y sensitivamente marcados por esta experiencia.
Los ojos y oídos de los jóvenes reciben continuamente tal cantidad de estímulos burdos, efímeros, faltos de delicadeza y belleza, que encontrarse con estas niñas centradas en un objetivo exigente, y con los pies tan firmemente plantados en una realidad inmediata, es no sólo maravilloso, también esperanzador.

Luci haciendo el puente allá atrás.
La canción pertenece al disco Magical Chalk Toilet del ¿grupo? Weebl’s Stuff. El gupo es realmente el polifacético artista inglés Jonti Picking, dedicado a la animación y conocido también como Weebl. Para muchas de sus canciones realiza animaciones (como en este caso) y parece que es una súper figura en la red inglesa; aunque no me ha quedado muy claro si los álbumes vienen antes o después de las animaciones. Moderno como toca, sus discos se venden en iTunes y Amazon. En todo caso un tipo curioso y talentoso. El vídeo lo descubrí en Tecnoculto.
Con las fiestas de Sant Antoni y San Sebastián, las calles se llenaron de foguerons, más bien asadores de estos formados por medio barril lleno de leña o carbón con una rejilla donde ponen carne, panceta, botifarró, llonganisses… en fin todo tipo de proteínas animales suculentas. A menos que seas vegetariano, y de pronto te sientas excluido de esta parte de la fiesta. Porque ya me dirás la cara de la compañía cuando llegas con tu tupperware repleto de rebanaditas de berenjenas y calabacines, o tus pinchos de champiñones y pimientos… Hombre, siempre te quedan las hamburguesas de garbanzos y las salchichas de tofu, que quizá pasen desapercibidas en la parrilla, aunque el colorcito es un poco tristón en comparación con este aceite rojo del contenido que empieza a salirse del embutido cuando el calor aprieta en la brasa. En fin que las torradas son a los vegetarianos como la ley del tabaco a los fumadores, te quedas fuera pasando frío!

Viendo una de las foto de Nadal modelando para Armani, en plan súper sexi y fashion, pensé en lo que puede transformarte un fotógrafo y un poco de maquillaje o photoshop, si hace falta. El resto lo pone la mente de quien ve la foto según los patrones que ya nos ha trasmitido la cultura dominante a la que pertenecemos con gusto (o no tanto según el tema). Ser joven y guapo es más que ser joven y listo; y ser joven, guapo, triunfador y sexi, es lo máximo de lo máximo a lo que un mortal puede aspirar en nuestros días. Rafa en metrosexual en un primer momento me pareció como chocante porque uno lo tiene incorporado como con ternura, tan joven, tan bueno, tan seriecito, tan sufrido en su momento y tan fuerte en la cancha, pero con esa actitud casi pidiendo perdón cuando saluda al adversario después de haberle dado un palizón. Y vuelves a la foto y en la segunda mirada te rindes a la cultura dominante a la que pertenecemos con gusto y piensas, está como un queso.





Foto Per Endström