sus tardes con margueritte
Cine, radio y TV 3 de Septiembre del 2010
Si quereis formar parte por una hora y poco más de una hermosa historia de amor sin besos; no os perdais esta peli. Es una historia que esconde o más bien muestra muchas otras pequeñas historias de amor y desamor. Nos cuenta especialmente que se puede sobrevivir a la desdicha, aunque venga de muy lejos; y que, una vez más, el amor cura. No dicen te quiero, pero se quieren.
Su aroma me sigue envolviendo todavía hoy.





Foto Per Endström
Me encantó esta película.
A lo largo de la vida van cambiando nuestras posibilidades y capacidades, perdemos unas cosas — y en las pérdidas suele haber dolor— y encontramos otras, muchas veces inesperadas, descubrimientos que iluminan los días y las noches, pequeñas luces de ilusión que marcan un camino.
Y aunque tengamos más o menos recursos, (intelectuales, culturales, físicos) siempre podemos aprender, crecer, mejorar, adaptarnos.
La consciencia de ese crecimiento con esfuerzo, de pequeños logros, de camino recorrido, es un componente importante de la felicidad.