Las vacaciones no son matar el tiempo. No hacer nada no es matar el tiempo. Para ser capaz de matar el tiempo debes ser conciente de que robas un tipo de vida, que acabas con algo que podría haber sido útil, provechoso. No matas el tiempo si no tienes conciencia de que lo haces.

Hay asesinos en serie del tiempo. Repiten una y otra vez el crimen. Con minuciosa exactitud, una y otra vez lo repiten.
Algunos sienten remordimientos, como el que escribe “Help me” en el espejo.

Hay algo infantil en perder el tiempo; pero matar el tiempo es adultamente perverso.
Matar el tiempo es la venganza del ocio.



Dejar un comentario