un día redondo

Música, coros, mundo 12 de Julio del 2010

Anoche, final del segundo día en Londres, se me agotó la cuota de internet justo después de terminar de colgar las notas en la web de la UIB (sí, me traje 32 exámenes que corregí ayer en la mañana aquí en el hotel). No me animé a pagar 14 libras más por otras 24 horas porque sabía que hoy domingo estaríamos todo el día en el Royal Albert Hall, así que hasta ahora, después de un hermosísimo concierto y de gritar durante todo el camino de regreso “campeoooones campeooones, oeee oee oeeee” cada vez que pasaba un coche con banderas españolas (y esto ha sido cada minuto y medio), me digo que un día histórico como hoy con mundial de fútbol y estreno mundial del “Gloria” de Jenkins cantado por 2500 personas, bien vale gastarse 14 libras más. Y aquí estoy con mi portátil en las piernas a las 12 de la noche viendo la repetición de lo mejor del partido, más el análisis británico de lo ocurrido. Hablan en inglés, Xavi, Rafa Nadal que está contentísimo,  y Fábregas que se desenvuelve de lo mejor y no se le quita la sonrisa de la cara.

Y la música. Todo el día ensayando, con piano, con orquesta. De pronto te parece tan natural todo lo que estaba pasando, que casi te olvidas de ”la maravilla”, 2500 personas cantando por primera vez una obra de estreno, como si nada; todos concentrados, siguiendo las indicaciones del director, atentos y entregados. El “Requiem” de Fauré fue un caramelo, las sopranos  ¿1000? sonaban como ángeles,  aunque suene cursi y manido, así era, qué dulzura. En las partes donde los tenores cantaban solos, las cientoquinientas contraltos nos dimos gustito apoyando. Fue un Requiem de Fauré de antología. Y llegó el “Gloria”. Los tempi no fueron los de la partitura, era de esperarse; y los acentos de los compases de amalgama se suavizaron y para mi gusto se perdieron un poco. Pero funcionó estupendamente; el Salmo 150 me gustó tanto que deseé que lo repitiéramos de “bis”, pero nop (yo lo hubiera repetido…) Una orquesta gigante con 4 percusionistas, arpa, órgano (el de tubos del teatro que es impresionante), 8 metales,  madera y una importante sección de cuerda. Barítono solista y lecturas en sanscrito, chino y árabe. El “Gloria” es en latín con textos opcionales en hebreo. Minimalismo musical, fusión, ecumenismo y globalización. Y top manta legal, para mayor posmodernidad. Al final del concierto ya estaban listos los cd’s para la venta. Recién salidos de las máquinas que, en sendos camiones, copiaron miles de unidades.

Antes de cantar el Gloria, Don Munro (organizador y cabeza del Really Big Chorus, asociación que organiza estos eventos) entrevistó a Jenkins, tranquilo y natural . Ya antes del concierto el compositor sentado en una mesa especialmente preparada, había autografiado todas las partituras que se le presentaron. 

Durante el primer ensayo nombraron a los coros participantes haciendo hincapié en los grupos más numerosos. En el segundo puesto, el Balearic Islands Choir. Ahora buscar la oportunidad de presentar esta obra espectacular en Palma. Yo estoy lista para coger la batuta!



3 Comentarios en “un día redondo”

  1. xisca i Jaume | 12/07/2010 a las 21:14:10

    Después de leer este jubiloso comentario, creo que estamos todos dispuestos a seguir la batuta. ENHORABONA A TOTS I TOTES¡¡¡¡¡¡

  2. Antònia M. Mora | 12/07/2010 a las 22:18:17

    Enhorabona per aquest concert, que, sens dubte, ha estat un gran esdeveniment, ja que, poques vegades es pot parlar d’una estrena mundial…!

    Una abraçada a tots/totes.

  3. Vivienne Cullingworth | 14/07/2010 a las 11:54:23

    I am still in the clouds. I am still tingling all over. It was one of the best experiences in my life and I was thrilled to be a part of it. Thank you Irina. Please can we sing it again in Palma?

    Todavía estoy en las nubes. Todavía tengo la piel de gallina. Fue una de las mejores experiencias de mi vida y yo estaba muy emocionada de formar parte de ella. Gracias Irina. Por favor, ¿podemos cantar de nuevo en Palma?

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