cantar en domingo
Música 16 de Mayo del 2010
Un par de domingos al mes nos reunimos unos 60 coralistas a preparar dos obras sinfónico-corales, el Requiem de Faurè, y el Gloria de Karl Jenkins. Ambas las cantaremos en Londres en julio, el Gloria será un estreno mundial. Pero estos dos hechos no los tengo presentes los domingos, ni me acuerdo que hay un viaje pendiente o que será histórico participar de un estreno mundial. Lo mejor de estos días es cantar. Desde el piano y mientras dirijo el ensayo, aprovecho y me canto todas las voces, y es una gozada. El doble placer de cantar y además buena música. Todos vamos como en procesión, nos encontramos para cantar mientras otros están en su casa preparando la comida, leyendo o descansando. Estamos allí tres horas, de 11 a 14, hacemos una pausa como a las 12.40 y seguimos. Cuando veo el reloj y ya son las 2, no lo puedo creer, dónde se fue el tiempo, no me doy cuenta. Salgo del ensayo y sigo cantando y repasando la partitura, en el coche, en el ascensor… no me imagino un trabajo mejor.

Ensayando el Mesías en la Fundación La Caixa.




Foto Per Endström
Pues yo que soy una dormilona, los domingos que tenemos ensayo, me levanto temprano, preparo la comida,y dejo la mesa puesta con una ilusión de pasarme dos horas disfrutando cantando y ver tu entusismo que contagia que no lo cambiaria por nada ni por nadie.
Cuando me doy cuenta, ya estás dándonos el tiempo de descanso. Y yo misma me sorprendo de lo rápido que me pasa el tiempo. Luego una sale súper orgullosa de todo lo que ha aprendido.
Gracias por tu ilusión, que transmites en cada minuto de ensayo.
Els diumenges cantant en grup i preparant obres exquisides, tenen la lluminositat d’una passejada per la platja un dia de primavera, el descobriment del naixement dels ametllers en flor a finals de gener, o la sensació de plenitud després de banyar un nadó i olorar-lo.
Pocs plaers més es poden comparar a aquest i és el que hem descobert fa uns anys treballant amb tu. Gràcies Irina!…
¡qué guapura! gracies a vosaltres!
What a wonderful way to spend a Sunday - all the worries disappear for three glorious hours. There are many moments when the harmonies and voices are so perfect that my arms get goosepimples! It is strange - I do not speak Mallorquin and only a little Castellano and it is fortunate we are singing in Latin - but with music the world truly unites. I feel fortunate to be part of this fantastic choir.
¡Qué maravillosa manera de pasar un domingo - todas las preocupaciones desaparecen durante tres horas gloriosa. Hay muchos momentos cuando las armonías y las voces son tan perfectos que los pelos de mis brazos se eriza! Es extraño - no hablo mallorquín y sólo un poco de castellano y es una suerte que estamos cantando en latín - pero con la música, el mundo verdaderamente une. Me siento afortunado de ser parte de este coro fantástico. Doy las gracias a Xisca por haberme invitado. Gracias Irina por permitirme cantar. Vivienne