En Puigpunyent mientras daba clase de piano tuve algo como un ataque de angustia, me entró un desespero con mareíto, pensaba en 20 cosas a la vez y quería salir corriendo. En casi 50 años nunca me había pasado algo así. Llamé a las alumnitas que quedaban para que no vinieran y me fui del pueblo. Conduje lentamente e hice respiraciones, no se me pasaba del todo y opté por la terapia descubierta el pasado S.XX para el estrés concentrado. Me fui de compras. Aparqué en la plaza mayor entré a C&A y me compré unos leotardos, más calcetines y unas camisetas guapísimas. Ya me sentía mejor aunque no del todo. Haciendo cola para pagar, una mujer muy guapa me dice, “¿eres Irina?” y yo sorprendida “¡sí!”. Y me contó que es Ana, quien de vez en cuando hace algún comentario en este blog, especialmente en los post de recoger mierditas de perro y en el de la mamografía. Mientras duró la cola, conversamos de perros, de exámenes femeninos, me presentó a dos amigas que estaban con ella, me dieron una referencia de un médico (Ferrer-Llabres creo recordar) y nos despedimos. Todo fue entre subrealista y natural; estupendo en todo caso. Nos conocíamos aunque nunca nos habíamos visto, teníamos cosas en común, y comprábamos en C&A rebajas buenísimas… salí de la tienda más animada y me fui a la Rambla donde dejé que el sol estupendo que hacía me diera un buen baño. Entré en las dos tiendas de animales, vi sapos, camaleones, tortugas, pececitos y de allí a la otra con loros, hamsters, canarios. Le compré una bolsa de pienso nuevo a Samba. Volví al parking por la acera que tenía más sol. Y me fui a casa. Tranquila.
Aquel personaje de los dibujos del Pato Donald que guardaba en una piscina sus monedas de oro y billetes… pues estas fotos, reales, son del allanamiento de una casa de narcotraficantes en México. Tanta riqueza fue transportada en una camioneta “tuneada”; la pintaron y rotularon como si fuera del departamento de tránsito mexicano y así iban de aquí para allá pasando la droga felices. Cuando finalmente los pillaron, llegaron a la casa donde encontraron “el tesoro”…
Un detalle final, resulta que en estas dimensiones monetarias ya no se cuenta el dinero, “se pesa”: un millón de dólares en billetes de 100, pesa 37.4 lbs (16,8 Kg) y en billetes de 50 dólares, 74.8 lbs (36,6 Kg). Erik Marcelo nos envió la información y muchas fotos (de la camioneta hay varias por si a alguien le interesa el sistema…).



Joan Vives reporta….

Un doctor salió a caminar una mañana y vio a esta señora sentada en la banqueta del parque fumando un cigarro, así que se le acercó y preguntó…
- ¡No pude evitar ver lo feliz que se ve! ¿Cuál es su secreto?
Ella le respondió:
- Fumo 10 cigarros diarios y antes de dormir me fumo un porro. También me tomo una botella de Jack Daniels por semana y me alimento solamente con comida basura. Ah, y los fines de semana me dedico al sexo desenfrenado y nunca hago ejercicio.
El doctor le contestó:
- ¡ Es extraordinario! ¿Cuántos años tiene?
Y ella respondió:
- ¡34!
Este vídeo recoge el discurso de Mike Prisner, soldado de la Décima División “Mountains” quien sirvió en Iraq y estuvo en Abu Ghraib. Termina con un texto muy significativo de James Madison, cuarto presidente de los Estados Unidos y uno de los “padres fundadores”, quienes redactaron la constitución americana…
Si la tiranía y la opresión llegasen a esta tierra,
sería bajo el disfraz de la lucha contra un enemigo extranjero.
La pérdida de libertad en casa
como prevención ante el peligro, real o imaginario,
que viene de afuera.
Y como una continuación casi 200 años después, Prisner dice:
“Nuestro verdadero enemigo no es el que vive en una tierra lejana, cuyos nombres o políticas no entendemos, el verdadero enemigo es un sistema que hace la guerra cuando es rentable, los gerentes que nos echan de nuestros puestos de trabajo cuando es rentable, las Compañías de Seguros que nos niegan la atención de la salud cuando es rentable, los bancos que nos quitan nuestros hogares cuando es rentable. Nuestros enemigos no están a cientos de millas de distancia. Ellos están aquí, en frente de nosotros.”
Nos llega el dato del vídeo por Eduardo Ramírez.
Susana envía este chistecito post San Valentín…
3 amigas, una con un amante, otra con novio y la otra casada, deciden poner a prueba una técnica de seducción, por lo que las tres, esa misma noche, usarán bodies de cuero negro, tacones aguja de 20 centímetros, y una máscara negra para recibir a sus hombres.
Al día siguiente, se reúnen a comparar experiencias:
La del amante cuenta: “Apenas abrió la puerta, y me vio de body, tacones y enmascarada, gritó como un salvaje, y me poseyó cuatro veces ahí mismo, en el suelo..”
La que va de novia, a su vez, cuenta: “Yo me puse el body, los tacones y me pinté, pero me dio algo de vergüenza, y me puse una bata encima. Cuando llegó al apartamento, y abrí la bata, se puso como un loco y me llenó de besos, y fuimos a la cama, donde hicimos el amor dos veces seguidas…”
La casada, gruñe y cuenta: “Bueno, yo también me puse el body de cuero negro, los tacones y me pinté los ojos de negro. Llegó el cabrón de mi marido, se tiró en el sofá, cogió el mando a distancia y gritó:
¡Batman, ¿qué hay para cenar?!






Foto Per Endström