Lo que une más allá de las diferencias.



El orangután huérfano y el perro abandonado. Fotos que dan la vuelta al mundo. Las envía Maite.
Lo que une más allá de las diferencias.



El orangután huérfano y el perro abandonado. Fotos que dan la vuelta al mundo. Las envía Maite.

En Puigpunyent mientras daba clase de piano tuve algo como un ataque de angustia, me entró un desespero con mareíto, pensaba en 20 cosas a la vez y quería salir corriendo. En casi 50 años nunca me había pasado algo así. Llamé a las alumnitas que quedaban para que no vinieran y me fui del pueblo. Conduje lentamente e hice respiraciones, no se me pasaba del todo y opté por la terapia descubierta el pasado S.XX para el estrés concentrado. Me fui de compras. Aparqué en la plaza mayor entré a C&A y me compré unos leotardos, más calcetines y unas camisetas guapísimas. Ya me sentía mejor aunque no del todo. Haciendo cola para pagar, una mujer muy guapa me dice, “¿eres Irina?” y yo sorprendida “¡sí!”. Y me contó que es Ana, quien de vez en cuando hace algún comentario en este blog, especialmente en los post de recoger mierditas de perro y en el de la mamografía. Mientras duró la cola, conversamos de perros, de exámenes femeninos, me presentó a dos amigas que estaban con ella, me dieron una referencia de un médico (Ferrer-Llabres creo recordar) y nos despedimos. Todo fue entre subrealista y natural; estupendo en todo caso. Nos conocíamos aunque nunca nos habíamos visto, teníamos cosas en común, y comprábamos en C&A rebajas buenísimas… salí de la tienda más animada y me fui a la Rambla donde dejé que el sol estupendo que hacía me diera un buen baño. Entré en las dos tiendas de animales, vi sapos, camaleones, tortugas, pececitos y de allí a la otra con loros, hamsters, canarios. Le compré una bolsa de pienso nuevo a Samba. Volví al parking por la acera que tenía más sol. Y me fui a casa. Tranquila.