música de cine
Mallorca, Música 5 de Febrero del 2010
Anoche se estrenó con la Orquesta Sinfónica “Ciutat de Palma” la obra “Lalibela”, del compositor catalán radicado en Mallorca, Xavier Carbonell. Una obra para cuatro saxofones bajo y orquesta sinfónica. Y aquí encuentro la primera debilidad. Cuando uno dice orquesta, orquesta sinfónica, piensa inmediatamente en esa masa de instrumentos de cuerda respaldada por los vientos, con una sección percusiva por una lado y un director en frente. Y efectivamente estaban todos; pero 50 profesionales haciendo trémolos intermitentes durante 17 minutos no se puede considerar una obra “con orquesta”, el trabajo para la cuerda fue inexistente, un efectivo sonoro totalmente desaprovechado. Luego está la pobreza de tempi, aquí no sé si era lo que estaba escrito o lo que hizo el director que parecía limitarse a marcar entradas y llevar el compás, un metrónomo que empezó y terminó igual. Buscar que la tensión no fuera sólo tímbrica o armónica, movimiento, más movimiento. Y tan larga. 10 minutos bastaban para mostrar lo que se quería mostrar, el discurso se volvió repetitivo sin lograr el minimalismo new age que permite loops infinitos.
Otra cosa es la creación realizada con los saxofones. Me encantó, qué instrumentos tan testosterónicos. Para mi no había nada de iglesias etíopes ni cinceles ni roca ni oración, allí se produjo un enfrentamiento entre grandes animales, bufando, gruñendo, retándose, acercándose y alejándose, rindiéndose. El sonido de una selva de otro planeta, con gemidos, tambores, monstruos desconocidos. La música que, por ejemplo, se merecía Avatar, y no la empalagosa reedición mutante de la partitura de Titanic.




Foto Per Endström
Dejar un comentario