En Haiti hablan creole y francés. Son negros. Y pobres. Haiti está en la misma isla que República Dominicana donde están los hoteles más guays, donde en los 80’s todos íbamos a pasar la luna de miel, pero no cruzábamos la frontera. La esperanza de vida de su gente es de 57 años, y el promedio de hijos por mujer 4,9. La mitad de los haitianos sabe leer, la otra mitad no. Desde que Colón llegó allí, primero que a ninguna parte, parece que no cayeron sino maldiciones. De un dictador a otro. De Haití se ¿fugan? los cerebros y los artistas. Mi primer profe de dirección es haitiano, Michel Eustache, un hombre educado, sensible, que ha hecho mucho por el movimiento coral venezolano, fundador junto a Alberto Grau del Movimiento Coral Cantemos, que reune miles de coros y cantaires.
Solamente la gente que conoces le pone cara a los países, y a las desgracias. Pobrecitos en Haiti, con acento o sin acento.
Ahora Gaia los coloca otra vez en el mapa, como Colón. Para recordarnos que existen.




Foto Per Endström