cuando viajar se hizo cosa indigna
De la vida y de la muerte, Nuevas tecnologías 8 de Enero del 2010
Quitarse zapatos, botas, cinturón, vaciar bolsillos. Detectores de metales. Entrar en un cubículo que lanza aire desde abajo (ay cuando llevas falda). “Cacheos”. Posible prohibición de ir al baño la última hora de vuelo o mover el equipaje de mano. Escáneres corporales que te desnudan aunque no perciben substancias potencialmente peligrosas. E ir al aeropuerto con más horas de anticipación para afrontar todos los filtros que posiblemente garantizan tu seguridad en el aire. Súmese a los vuelos “low cost” donde no te dan ni agua y pagas por llevar equipaje, las rodillas casi te tocan el pecho, y si osas pulsar el botón para llamar a la azafata te mira con cara de ¿y esta qué querrá?…
Ahora que intenet nos muestra el mundo tal como es y al minuto… ¿no será mejor quedarse en casita y comprarse un monitor aún más grande?





Foto Per Endström
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