cheli
Rayos y Truenos, Textos y poesías 4 de Enero del 2010
Leyendo el número de diciembre de “La Tardor”, la revista de la Associació d’Alumnes i Exalumnes de la Universitat Oberta per a Majors, una publicación que refleja la intensa actividad académica y cultural de su colectivo, encuentro un artículo firmado por José María Cernuda en el que comenta la pérdida de valores en la sociedad moderna. Y llego a la siguiente frase que refiriéndose a la juventud actual dice: “Tenemos que hacer equilibrios circenses para no desentonar con ellos en su lenguaje cínico y en su vocabulario cheli de la moda cotidiana”. Me quedo plantada en el ¿cheli?, y como no conozco el término rápidamente abro pestaña y pillo a Papagoogle. Vale, jerga juvenil, básicamente madrileña pero extendida, adaptada y ampliada en cada ciudad y pueblo. Y hay dos textos de referencia uno de Francisco Umbral y otro de Ramoncín (¿le pondrá música para cobrar más derechos de autor?). Sigo buscando y encuentro el texto que transcribo a continuación, y que amplía un poco más la cosa. Fue escrito hace 11 años, así que habrá que actualizarce!… Pero lo más guay y que me hace sonreir, es llegar al tema a través de una revista de “gent gran”. Pura posmodernidad…
GUÍA CHELI PARA EL PERSONAL (Laura Dieguez)
Que si te coscas. Que si pillas algo del tema, vamos. Si es que no te empapas. Profesionales de distintas ramas, rateros varios y, como no, todos los que por su edad o condición puedan ser llamados jóvenes, usan su jerga particular como forma de comunicación. Tus ojos se desorbitan y tus pabellones auditivos se triplican en busca de sonidos reconocibles. ¿En qué raja el tío ese? Si no te enteras de la misa la media, te ponemos a huevo un par de claves. Y en caso de duda persistente y machacona, consulta con tu diccionario cheli más fiable. Umbral o Ramoncín, para servirle, disponibles para la afición.
Hablando claro
Antes de nada, asimilación. Cada zona, pueblo, ciudad y cubículo habitado matiza terminología. Así que quédate con lo más común. Los términos deben entrar en tu cabeza –chola, olla, bola, tarro, pelota, jerolo- para que puedas usarlos de forma natural. Que sales por la noche de baretos. El sujifo –et@ para todo, véanse los ejemplos pafeto o buseto. A saco tus colegas y tú. La peña, tu basca. Le privas a saco y te pones de birra, o séase, cerveza, hasta las orejas. Consecuencia directa, borrachera. Di que vas templao, que te has pillado una castaña, tajada, torza, ciego, mierda, melopea, bolinga, morao, moña… y si echas por la boca hasta las ideas, entonces potas, o poteas, o rugas, o trallas, o sueltas la raba. Y a la mañana siguiente, ni un duro. Has pulido toda tu guita. Calas, chapas, libras, papeles, billetes, chavos. No hay pasta, parné, vil metal, vamos. Te preguntas si algún mangui, chorizo o cualquier otra variedad de delincuente te habrá afanado la cartera. Por lo menos, crees recordar, no has tenido bronca. En tus condiciones, habrías chupado galletas, leches, jetazos, hostias o puños hasta que te saltasen los piños. De resaca, estás que no te enteras. Pero habla con propiedad… no te empapas, coscas, empanas o pispas porque estás más pa’llá que pa’cá, que te da un yeyo, yuyu, chungo, mal o jamacuco. Aún encima, intuyes que has sido el típico pesado que no hace más que dar la chapa cuando se la pilla. Esto es, has sido un paliza, un tostón, chapas, pelma, plasta, plomo. Un pegote, vamos. ¡Vale, vale! Sin avasallar. Medidas de urgencia. Cómo te vas a enfrentar el lunes a los colegas en clase. Si decides no ir, coparás, harás pellas, novillos, campana, latarás… los viejos te trincarán y tendrás movida en tu queli. Lo mires por donde lo mires, chungo. Venga, chaval, valor y al toro. Busca algún aspecto positivo, que siempre los hay. Todo tiene dos caras. Como ligar, por ejemplo, que tanto es agenciarse churri, chorv@ o chati, como que te pillen en alguna gorda que hayas montado. O palo, que en unas zonas significa vergüenza y en otras duro golpe, aburrimiento o similar.




Foto Per Endström
Es un honor para los que confeccionamos, con no pocos problemas, el “Butletí de la UOM”, vernos citados en tu blog. Tienes razón que es un contrasentido que una publicación de gent gran dedique una página al lenguaje de la juventud más moderna…
Hola Maite, realmente no lo entendí como contrasentido, más bien me gustó porque me abrió una ventana a algo que no sabía, lo curioso era encontrarlo allí, creo que es un valor que vuestra revista sea tan amplia y haya cabida para diversas opiniones y temas. Enhorabuena por el trabajo que haceis, teneis un gran equipo!
Perdón: ha sido mi culpa no fijarme en que, por defecto, el ordenador tenía el nombre y correo de Maite que, por cierto, no tiene nada que ver con la publicación de LA TARDOR. Gracias por tu comentario.