En la universidad pública un grupo de alumnos de catalán de diferentes cursos de magisterio prepara una ópera de cámara sobre la obra “Las Aves” (aquí “Els ocells”) de Aristófanes. Como en el texto original, a la nueva ciudad llegan seres indeseables; y aquí llegan Munar, Matas y toda una troupe de corruptos incluidos obispo y demás acólitos. Dicen palabrotas, se burlan y se hace crítica de lo lindo. Y componen la música, hacen los trajes, cantan y bailan. Sala llena de compañeros y familiares; final con patatillas y cocacola. En la misma sala la Pastoral Universitaria organiza días después un concierto con un bello repertorio coral, cantan 50 y hay 18 de público. I tots (o quasi) xerram mallorquí.
En la universidad privada (y católica) el concierto de navidad es guapo y disciplinado; nada se sale de tono (quizá algún cantaire). Los alumnos cantaron, tocaron y decoraron la capilla para la fiesta. Como el resto del año, cada cosa está en su sitio. No tengo idea de las ideas políticas de los alumnos, si las tienen no se notan. Se habla por igual mallorquín que castellano.
Recuerdo con añoranza y emoción el estreno el año pasado en el Teatro Principal de la Cantata “El Rei en Jaume I” de Antoni Parera Fons; que cosa más fina, qué categoría musical, qué textos. Un encargo del Consell de Mallorca; un caso de resultado trascendente donde lo habitual es lo facilón y complaciente.
Ayer estrenaron en el Teatro Principal el “Protocol Estandard” que no me gustó ni un poquito, por cursi y melosa, una lasanya donde cupo acordeón, NODO, rock, caballo cagón, PC, moros y payeses, danza (lo mejor con diferecia), coro, y la presencia de unos músicos estupendos que se prestaron a vestir aquella cosa, entre acto cultural de colegio y acto oficial con bandera y Balanguera.
Marta prepara hallacas y pernil de cochino para Nochebuena, se reunen en casa de su mamá unos 14 venezolanos, entre ellos sus niñitas que estudian en colegio público y hablan mallorquín con las mías. Me regala tres hallacas que me voy comiendo poco a poco.
Ayer en prensa: un señor con lucidez explica por qué ya no iría a una corrida de toros, aunque de joven le encantaban y vio a Antoñete en una gloriosa e inolvidable faena. No habla de prohibiciones, habla de educar la sensibilidad en valores acordes a nuestros tiempos y conocimientos.
Hoy en prensa: aproximadamente 100 indigentes duermen cada día en la calle, sólo en Palma.
Ayer quejas y pancartas contra la peatonalización de Blanquerna; hoy disfrutar de un boulevard que cada día tiene más swing y al que apetece ir de compras. (Y así será con el carril bici como lo fue con las autopistas). Un tenderete en Blanquerna vende trajes típicos, faldas, gipons y calçons amb bufes. Más allá otro vende inciensos, y otro artesanía internacional, y otro sobrasada, y otro…
Llega pronto la “Adoració dels tres Reis d’Orient” a Ses Voltes, nuevas morcillas y caras en el texto tradicional de Llorenç Moyà. Este año la Sibil.la es un transvestido. Me sentaré con tanto viejito guapo y seguiré mejorando mi mallorquín “oido”, y me sonreiré al ver a mi pastora predilecta, la Sra. Cirer.




Foto Per Endström