Llévese a su hija de la mano de compras por el centro de Palma, no se amilane por el mal tiempo, el viento, la lluvia o el frío. Compre de lo lindo hasta donde le alcance el bolsillo… y luego escoja un bar guapo, si pijo mejor, meriende algo rico y aproveche para cotillear un poco madre/hija de los últimos chismes de amigas, hermanos, novios, etc.
Nuestra elección fue:
Capuccino de la calle Unión, Irina pidió un chocolate caliente y una ensalada de frutas súper naturales con yogurt… Cata un muffin de chocolate y un café con leche. Creo que yo me la pasé mejor mojando las fresas en el chocolate o untándolas primero con yogurt (cuasi griego) y después metiendo el tenedor en el chocolate en el cual quedaban por supuesto pequeñas islitas de yogurt. E hice lo mismo con la piña, el mango, la manzana y el kiwi. Una delicia, cara, eso sí.
Y por supuesto, lo envía Juan Vives… Feliz Navidad!




Foto Per Endström