Venimos en el avión y de pronto Luci me mira y dice “mamá, me siento feliz de haber nacido”. Embobada me quedo mirándola y después de un par de segundos le digo que yo también me alegro de que haya nacido y de que yo también haya nacido, y sigue ella: y Abril y papá y los demás hermanos.
Conciencia de felicidad, sería el término para describir esta emoción que me trasmitió en una frase, mi hijita de seis años.




Foto Per Endström