será el tiempo

Categoría: De la vida y de la muerte
20 de Octubre del 2009

Hoy he tenido la certeza de que la buena vida no es sino una aplanadora que va pasando por encima de las desgracias ajenas. Y ajeno es el vecino que sufre y el continente hambriento kilómetros más abajo. La buena vida avanza a su propia velocidad, que en unos es más tranquila y en otros más desquiciada, pero es la misma aplanadora. Van quedando atrás nuestros enfermos y muertos, amigos y familiares. No es que la vida sigue; es que la buena vida niega silenciosamente esas pérdidas y esos enfermos; y todas las desgracias del mundo que estén más allá. Ha desaparecido el luto interior que es el que importa. Y es una lástima, porque el luto era tiempo de reflexión más que de recuerdo. Pero hay tanta buena vida pendiente, esperando, que no podemos perder tiempo, porque la buena vida sigue; y es necesario aprovechar cada minuto para vivirla intensamente. Va pasando la aplanadora, seguimos trabajando, cantando, mirando positivamente hacia adelante. Y desde el asientico sobre los dos grandes rodillos de nuestra aplanadora personal, nos damos cuenta que no hay retrovisor.

los ojos hablan

Categoría: Cine, radio y TV, De la vida y de la muerte
20 de Octubre del 2009

Ayer fuimos al cine. El secreto de sus ojos. Juan José Campanella y Ricardo Darín. Créditos y ficha técnica en el enlace.
Yo todavía estoy dentro de la película. Sintiendo nostalgia de una historia que tiene de todo lo que necesitamos; belleza, profundidad, amistad, humor, amor. Y la otra parte que también necesitamos los artistas, precisión técnica, pulcritud, fraseo; aquí un fraseo argentino agridulce y delicioso como nunca/siempre. Pero también está el contrapunto extraordinario entre principales y ¿secundarios?. E ir despacio, contando despacio, mostrando y convirtiendo de a poco, la risa en estupor, el dolor en determinación, en obsesión que se contagia y conmueve. Miradas que descubren lo que no dicen las pruebas.
Y la confesión conocida de que lo cotidiano nos distrae de las pasiones ilusiones pendientes.