parejas

Categoría: De la vida y de la muerte
27 de Septiembre del 2009

No pienso en los comienzos acaramelados y tiernos; sino en lo que queda después que van pasando los años. Dos días, dos cenas con amigos y parejas. Inevitablemente observas los diferentes estilos, te acuerdas de tus propias historias y te descubres reflejado en estas nuevas parejas, que asocias a etapas, edades y lugares. Terminas pensando que cada pareja es un mundo (que original), pero un mundo puntualmente acotado en el tiempo; al año se es/éramos así, a los cinco años así, a los 15 ¿seremos así?. Una pareja estable (cómo sinónimo de equilibrado y sin sobresaltos) es básicamente un negocio que funciona, una empresa que rinde beneficios, una relación que fructifica en diversos aspectos: logísticos, asistenciales, familiares, intelectuales, económicos, sexuales, y por supuesto amorosos. Aunque con el tiempo este último quede postergado o se vaya desvaneciendo en el camino de la convivencia y la costumbre. Pero el balance positivo de la empresa familiar se mantiene, y la pareja continúa. En este punto la mirada adolescente se perturba y la madura se sonríe. ¿Pero todo no debía ser amor? piensa la primera; “esto” es el amor contesta la segunda. Solidez, confianza, eficiencia, cariño, complicidad en muchas cosas. De pronto, y más allá de miradas temporales, tienes que reconocerte, entusiasta del amor de cupidos y dolorcitos de estómago, o amigo del amor tranquilo que con un poco de salud y suerte te acompañará los próximos 20 años. Realmente no hay términos medios, somos básicamente de uno o de otro grupo, aunque con un poco de salud y suerte puedas acompañar y estar acompañada los próximos 20 años.

visto en la UIB

Categoría: Danza y teatro
27 de Septiembre del 2009

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