Un guayoyo (o guayoyito) es el cafecito que nos tomamos algunos venezolanos después de comer; flojito y en taza pequeña. Implica obviamente una contradicción con el concepto de café expreso; pero el usar la cafetera de moda, posibilita hacerlo sin ensuciar nada en la cocina y además sacarlo con un poquito de espuma. El problema era cómo hacer un guayoyo con la Nespresso con unas cápsulas pensadas para cafés concentrados. El truco es contar con otra persona que también quiera un guayoyo. Entonces escoges el café, le das al botón de taza larga, y sin cambiar de cápsula le vuelves a dar pero esta vez al botón de taza pequeña: TA TAAANNN… divides el resultado en dos tacitas.

La cosa no es tan estupenda si lo que te gusta es el descafeinado de sobre como a mi. Es decir que no te gusta el café sino esto que se llama nescafé descafeinado de sobre, porque el descafeinado de máquina no sabe igual, el amargo natural del café queda igualito. Actualmente me encuentro en esta etapa de investigación, las cápsulas del descafeinado normal ni hablar, y las del suave, todavía son fuertes… y encontré una solución que todavía no sé si es un fake. 


Y será comprar las capsulitas estas y llenarlas de descafeinado de frasco. Pero entonces dónde queda lo de la limpieza y la rapidez de usar la maquinita nueva, ¿para qué compraste la máquina?… es que no la compramos para mí, sino para los otros 10 que si toman café!



Dejar un comentario