Esto de que los músicos clásicos son más músicos, o mejores seres humanos es tan equivocado como pensar que un intelectual siempre tiene principios y una ética intachable. Los cretinos, o mejor dicho la cretinidad, al igual que la patanidad, se distribuye bastante democráticamente en el mundo de la cultura, sea popular o académica. Ni siquiera una sensibilidad fina, que suponemos patrimonio del hombre educado, se encuentra más concentrada entre aquellos que se pasaron 10 años estudiando una técnica instrumental o invirtieron un tercio de su vida leyendo y pensando. Claro que esto no te lo enseñan, lo descubres poco a poco.//. La diferencia entre el músico popular y el músico “clásico”, es que cuando un músico popular es mediocre, se nota en seguida (por eso florecen los concursos que buscan talentos); en cambio aquellos que pasaron por el conservatorio y se convirtieron en traductores profesionales de música escrita a música “que suena”, lo disimulan estupendamente. Al final es más duro, porque para ser un músico clásico mediocre necesitas por lo menos unos 15-20 años, entre estudios y un poco de experiencia. Eso sí, quedan varios consuelos; se puede tocar en unas cuantas orquestas sinfónicas, dirigir coros o dar clases en conservatorios.



4 Comentarios en “corolario al vestido sinfónico”

  1. Adrian Denza | 03/09/2009 a las 19:04:58

    Exacto, científico y con la belleza de la sencillez, Irina, no se como llegue a tu blog ya que nunca léo blogs, peor estoy hace dos horas paseando por aquí, es un placer haberte leído y espero no te ofenda mi intromisión, un saludo fraterno, Adrián.

  2. I.C. | 03/09/2009 a las 22:32:50

    Caray muchas gracias. Por aquí las puertas y ventanas siempre abiertas. Bienvenido.

  3. Francisco Sard | 07/09/2009 a las 23:47:35

    Hay una diferencia fundamental entre el músico clásico y el popular. El primero está sumamente especializado en tocar lo que está escrito en la partitura hasta el menor detalle. El músico de jazz, por el contrario, tiene la armonía en la cabeza y toca improvisando.
    Es como si yo le doy una ruta detallada para llegar desde la Catedral hasta el Corte Inglés de las Avenidas. El músico clásico seguirá la ruta tal y como se la hayan diseñado. El músico de jazz no necesita ruta, tiene el mapa en la cabeza y va por donde le da la gana, aunque al final llega igual.
    Como en todo, hay buenos músicos y malos músicos, tanto populares como clásicos. Me pregunto cuándo se estableció este divorcio entre música clásica y popular. Antes los compositores escribían de todo, tanto para un rey como para un teatro. Haendel era un compositor tremendamente “popular”.

  4. I.C. | 08/09/2009 a las 09:02:21

    Hola Francisco, gracias por tus aportes, variados e interesantes. Bienvenido.

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