volver a carreño
Educación, Música, Venezuela 16 de Agosto del 2009
Escuchar y ver a la ministra de sanidad española explicando en rueda de prensa las virtudes de lavarse las manos y usar un pañuelito cuando se tose o se estornuda; la verdad es que me ha parecido un poco subrealista. ¿Ya pasó tanto tiempo desde que nos enseñaban a lavarnos las manos antes de comer, al llegar de la calle o después de acariciar animales?, o es que el paso del pañuelo de tela al pañuelo de papel acabó con el pañuelo en si mismo. Emili dice que ya no es “obvio” y hay que decirlo. Jo, pues mal estamos si realmente no es obvio que esta feo y mal toserle a la gente encima. Creo que el fallo ha estado en el matiz, no era decirle a la gente que se lave las manos y use pañuelos para evitar contagiarse de gripe A, como si esto fuera un descubrimiento de alta tecnología nuevecito, sino insistir en la frecuencia con que se hace; pasar de lavarse las manos las dos o tres veces diarias ¿normales? a las 10 veces que recomiendan los médicos. Y lo del pañuelo debería ser una lección dirigida a chicos y señores. Si revisamos los bolsos de todas las mujeres que tenemos alrededor, casi seguro que encontraremos pañuelitos; nuevos y arrugados, servilletas de bares o restaurantes que recogemos sin darnos cuenta para alguna eventualidad y quizá hasta un par de vueltas de papel higiénico “por si acaso”. Pero quizá hubiera sido politicamente incorrecto ponerlos en evidencia de esa manera
El venezolano Manuel Antonio Carreño escribió en 1853 el “Manual de urbanidad y buenas maneras para uso de la juventud de ambos sexos en el cual se encuentran las principales reglas de civilidad y etiqueta que deben observarse en las diversas situaciones sociales, precedido de un breve tratado sobre los deberes morales del hombre“. El “Manual de Carreño“, o “Manual de Urbanidad”, como popularmente se le conocía fue un éxito inmediato desde su primera publicación por entregas, y se convirtió en pocos años en libro de referencia sobre las buenas costumbres en toda latinoamérica. En los años 60 todavía se estudiaba en Caracas, ya no su versión original considerada anacrónica, pero sí opúsculos que reunían lecciones del más básico sentido común y respeto hacia el prójimo. Antes de dejarles el enlace donde lo podeis bajar completo y pasar un rato maravilloso repasando el abc de la educación del siglo XIX y con muchas aplicaciones para el XXI, comentar que Carreño fue uno de los hombres más exquisitos de Venezuela. Pedagogo y músico, es el padre de la pianista Teresa Carreño y sobrino de Simón Rodríguez, maestro de Simón Bolívar. Para su hija escribió 500 ejercicios técnicos que trabajaban todas las dificultades pianísticas, tradujo al castellano el “Catecismo razonado, histórico y dogmático” del abate Thériou, y la “Introducción al método para estudiar la lengua latina” de J.L. Burnouf. Fue dos veces Ministro y vivió con su familia en New York y París apoyando la carrera internacional de su hija. Aquí el enlace a rapidshare. El Manual comienza en la página 32.




Foto Per Endström
pues yo creo que no solo estuvo bien por parte de la ministra sino que deberian poner anuncios en muchos sitios de modales, porque hoy en dia vaya panda de niñatos que son la mayoria… saludos
yo también me quede de una pieza con lo de “taparse la boca al estornudar…..o toser” yo creí que eso se lo enseñaban a uno de chico, pero si una ministra tiene que comentarlo, es por que ya no es de uso común, como muchas otras cosas como masticar con la boca abierta, o no ceder el asiento en el transporte publico a quien lo necesita etc… Creo que la urbanidad ya no esta vigente mas que en algunas clases sociales, y es una pena, pues ahora que todos nos hemos igualado en esta “sociedad del bienestar”……parece que la buena educación, o los buenos modales, de los que muchas personas reniegan como pijerias, es lo que nos va a diferenciar.
En casa “despotricamos” cuando oímos a la ministra, pero se ve que no, que lo de ponerse la mano delante de la boca al toser o estornudar, no es obvio…
El manual de Carreño debe el que me enseñaron a mí, sólo veo que se dejó un punto… después de sonarse la nariz, además de no mirar el pañuelo, éste no hay que volverlo a doblar, nunca! jajajaja Son cosas que me las enseñaban de pequeña y no se me han olvidado, no sé si es que me llevaría alguna colleja por ello o qué…
Saludos!