político con cargo público
Rayos y Truenos 7 de Junio del 2009
Tenemos una nueva aristocracia. No tienen sangre azul, o título nobiliario de los que se compran o adquieren por matrimonio. Ni pertenecen a élite intelectual o científica alguna; no son artistas ni obispos. Son los hombres y mujeres que confoman la estrambótica aristocracia de los políticos con cargo público, con sus estrambóticos sueldos que pagamos tranquilamente cada año con nuestros impuestos y que unánimemente se aumentan al inicio de cada legislatura. Como todas las aristocracias, defienden sus prebendas. Choferes, dietas, tarjetas de crédito, vacaciones infinitas, “descuentos especiales” en la declaración de hacienda, y aunque no son vitalicios, se acercan bastante: frente a los 35 años que cotiza la plebe, a esta aristocracia ricachona le bastan 7, y si son altos cargos gubernamentales pues tienen derecho a jubilación con pensión máxima sólo con jurar el cargo.//. Pasó la época de emperadores y reyes, ya no hace falta ser un crack de los negocios, apúntese a un partido político, que no hay que hacer oposiciones, y luche por su cargo público. Y si es ambicioso quién sabe; de pronto y hasta llega a eurodiputado. Parece que les ponen corona de laureles y todo.




Foto Per Endström
Dejar un comentario