Se cierran tratos, se hacen compromisos, se pide la mano, se celebra una victoria, se cocina un complot, se recuerda el pasado, se proyecta el futuro, se llora una pérdida, se agradecen dones, se reencuentran amistades, se terminan ciclos… y se come.

Musicantes en la Piccola Italia del Paseo Marítimo, discutiendo uniforme.
Mestres en el Nimos; aquí recibiendo el libro con las fotos del viaje a Cerdeña.
En Casa Jacinto celebrando con Julio y Nancy, todos venezolanos menos Emili, que casi.
La CUOM y la CUIB después del concierto en la Iglesia de Campanet, 3 de las 5 mesas.










Foto Per Endström