técnica antipiojos
Animal, Vegetal y Mineral 25 de Mayo del 2009
Llegan las notitas del colegio “se han encontrado piojos entre los alumnos”, y junto a la nota empezamos a rascarnos la cabeza. Lo de los piojos no es cualquier batallita, es una guerra sin cuartel donde si te descuidas un día el enemigo se posiciona y posesiona de las melenas infantiles (y adultas también). El primer prejuicio a descartar es que vienen a las cabezas sucias; nada que ver, creo que mientras más limpias y brillantes les gustan más a los bichos estos. A veces te conformas con mantenerlos a raya probando uno y otro producto, a los niñitos les pones rojo el cuero cabelludo y te entra el sueño pasando el peinecito. Y no hay más que hacer que insistir día tras día, porque el que estaba chiquitico hoy mañana está poniendo huevos. Guácala.
Hoy presento un nuevo aporte a la lucha contra el pedículus capitis que espero sea de utilidad a los padres que pasen por aquí:
Aplicar la loción y champú siguiendo las instrucciones. Al terminar el procedimiento tradicional viene la novedad. Poner acondicionador y que el pelo quede suavecito lleno del acondicionador de la mamá, te armas de un peinecito en cada mano y a pasar uno tras otro por la cabeza de tu hijo, ¡LOS PIOJOS SE RESBALAN!
El champu antipiojos no puedes ponerlo todos los días, pero acondicionador sí, y la combinación con los dos peines de diente fino hacen el resto. Luego enjuagar bien la cabeza, mandar a jugar al pequeño (o grande) y tomarse una cañita para pasar el ataque de asco.



Foto Per Endström
Un consejo de padre y de animatólogo, nada de jabones, ni lociones con insecticida, no hacen nada de nada. Los piojillos ja son resistentes gracias al mal uso que hemos hecho de estos brebajes.
Las soluciones tradicionales son las mejores. Una, la del alcohol, queda descartada porque destroza los cabellos, aunque es muy eficaz.
La segunda, la del vinagre, es la mejor porque no sólo no destroza los cabellos sino porque encima los mejora.
Instrucciones. Se compra vinagre del bueno, no vale el de botella de plástico, de más de 10º de acético, a poder ser vinagre de bota. Se limpia el cabello con vinagre de este, pero a tope. Cuidado con los ojos y en un lugar ventilado. No se seca. Se envuelve la cabeza de la persona o personita afectada con una bolsa de plástico y se deja, tal cual un sij cualquiera, al menos una hora. Pasado este tiempo se aplica agua sola sin jabón.
Esta técnica garantiza la muerte de los insectos y sus huevos. Es recomendable después quitar las liendres pero no porque sean viables, sino para poder detectar a tiempo una nueva infección posterior.
El ideal es trabajar con una solución de acético glacial al 12%, en vez del vinagre, pero esto ya no está al alcance de todos.
Realmente asquerosito el tema de los piojos. Aparte de maestra muchos días hago de “enfermera” mirando las cabecitas de mis niños. Los “bichitos” viven eternamente en la escuela.
Otro consejo muy importante (muchos lo saben, pero otros no, lo digo por experiencia) es lavar toda la ropa con la que se haya tenido contacto: sábanas, toallas, cojines…
Es deprimente, el tema de los piojos. Veré si funciona ambos métodos… yo ya no se que hacer.
me pica la cabeza aaahhhhh
Estoy francamente impresionada al leer tus comentarios sobre el concierto del día 21 de mayo en el auditorium…respeto tu opinión (que tienes todo el derecho a expresar), pero creo que las formas no son las adecuadas…a veces hay que saber callar y ser generoso en nuestros juicios sobre todo cuando se refieren a un compañero que en un momento dado te abrió las puertas y que, en estos momentos, debe estar dolido si ha leído tu escrito.
A tu comentario le falta el cariño y la comprensión con el que otros hemos juzgado algunos conciertos dirigidos por ti.
Retiro lo dicho. Todo ha sido un malentendido en mi comentario anterior…pensé que las críticas iban dirigidas a otra persona que no lo merecería nunca. Mis disculpas, Irina