antonia mora, paradigma de la mano derecha
Categoría: De la vida y de la muerte, Música9 de Mayo del 2009
No importa que en algunos grupos se llame coordinadora, secretaria, o “segundo de a bordo”. Poder contar con una persona adecuada que complemente la labor de dirección, es siempre una bendición. Disponibilidad y entusiasmo, buen humor, afecto; y muy especialmente eficacia. Antonia ha ido consolidando su posición en el Cor de Mestres Cantaires a punta de dedicación y trabajo. Las muchas horas extras en busca de apoyos institucionales, coordinación de conciertos, viajes y todo lo que hacemos, y que pasa por sus manos, el tenernos presentes y estar disponible para las cosas del coro a cualquier hora y momento, le ha merecido el reconocimiento de todos. Quizá no es santo de la devoción de alguno que otro cantaire ¿no pasa así en toda organización?; lo realmente importante es el resultado del trabajo, lo que queda, especialmente cuando pensamos que todo se hace aquí “por amor al arte”; a la música coral, a su coro. Estoy convencida de que hay una conciencia general sobre esto que nos da con cariño y de la mejor manera. Además no está para nada sola, porque tiene un equipo; tenemos un gran equipo de gente que propone cosas, que sugiere y que lleva a cabo las ideas para que no se queden en el aire solamente como buenas intenciones. Y pienso en cada uno de ellos, pero no los nombro porque hoy quiero dedicar estas líneas a una sola protagonista.
Un grupo no necesita solamente un buen líder, o un profesional de su campo; debe rodearse de la mejor gente, y debe escucharla, y dejarla hacer; y si hay fallos, entender que sólo así se aprende y mejora. Puedo seguir adelante con la responsabilidad humana y musical que significa el Cor de Mestres Cantaires porque cuento con la mejor gente.
Gracias Antonia.




Foto Per Endström