O el árbitro favoreció al Barça, o en la Champions no se pitan penalties. A mi que me registren. Yo estoy estudiando de lo más tranquilita preparándome para el concierto de mañana, con el dolorcito de estómago que toca a estas aluras, y de repente suena a fin de mundo, un rugido multitudinario, masculino y ensordecedor. En ese momento caigo en que se juega la semifinal entre el Barça y el Chelsea; y sería una insensible si no me hubiera levantando a ver aunque fuera la repetición del gol salvador. Emili tenía una mano en la boca y me dijo “esto es indescriptible”. Hombres; mejor dicho, fútbol.



Un comentario en “la suerte favocere a la constancia”

  1. cecilia | 07/05/2009 a las 22:56:29

    jajajjaja, indescriptible!!!
    imagina el impacto !!!!

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