Al principio no me animé a tomar ninguna foto, pero ya el último día y de lejito, lo hice. Señores reunidos en bares y plazas, llegué a contar en un bar del pueblo de Bosa, 16 hombres que compartían unas 3 mesitas; tanto jóvenes como mayores, aunque más de los segundos. Alguien me decía que en Mallorca era igual, pero esto lo he visto más en los bares cuando hay fútbol.//. La compañía de los amigos a la sombra de un árbol, o al amparo del bar de confianza.
El Cor de Mestres Cantaires, coral filial de la Coral Universitaria de la Universitat de les Illes Baleares, se presentó el sábado santo en la Iglesia de San Miguel de L’Alguer (Serdenya). La primera parte del programa fue una versión abreviada (unos 25 minutos) de la “Processó dels Profetes” con música de Antoni Martorell sobre un texto medieval (S. XIV) encontrado en el Archivo Diocesano de Mallorca. Para este reto musical y dramático contamos con Pep Sbert quien además de llevar magníficamente el protagónico rol de obispo, nos acompañó con la guitarra en la segunda parte del concierto. El resto de los solistas fueron miembros del coro quienes afrontaron con dignidad y soltura sus personajes; en el órgano positivo estuvo Joan Lainez, quien se diversificó acompañando recitativos, Haydn, Telemann, o un paseo colombiano! De la segunda parte recuerdo especialmente el Copeo Matancer que estuvo estupendo, los coros de Haydn que casi estrenábamos y el Mochilón con las maraquitas y el positivo, en una versión ecléctica y divertida. Todo está grabado; veremos y estudiaremos cada imagen y cada acorde para seguir mejorando lo ya conseguido. Las 30 voces que viajaron a Italia fueron una muy buena representación de la totalidad del coro; podemos estar contentos.
Siempre hay detalles que te sorprenden cuando haces un concierto en otro país; pero esta vez lo que más me sorprendió vino de nuestros propios compañeros y artistas mallorquines. Compartimos avión con los integrantes de una joven orquesta de Soller, “Ars Musicae”; y resultó que no sólo era el avión; su concierto era a las 18h en la misma iglesia donde cantábamos a las 20h; así que dos conciertos diferentes se convirtieron en un continuum maratónico donde la gente entraba y salía; y obviamente salía más a medida que pasaban las horas. Cité al coro a las seis menos 10 con la intención de escuchar y apoyar a la orquesta en su concierto, y mi sorpresa fue grande al ver como al terminar recogían sus instrumentos y se iban. Los volvimos a ver en la recepción que hubo al final. Increíble que gente de la misma tierra se haya comportado de forma tan poco solidaria, demostrando ningún interés por lo que otros mallorquines habían ido a hacer. Los fallos organizativos no justifican la mala educación; y lo digo como señora y profesora mayor, porque varios de los músicos han trabajado conmigo alguna vez o han sido alumnos en la universidad; todos chicos excelentes y buenos músicos, pero hay que estar atentos en el futuro a estos detalles que endulzan la vida y promueven mejores relaciones entre artístas; más aún cuando estamos en otro país. //. Corto el rollo, y dejo las primera imágenes del concierto que me envía la “fotógrafa oficial”, Xisca Mesquida.
Aquí con la Consellera d’ Educació de Mallorca, la Sra. Bàrbara Galmés quien se encontraba de vacaciones en Serdenya. También en la foto Pino Tilloca y Carlos Sechi, presidente y director respectivamente de la Obra Cultural de l’Alguer.
Si la realidad de la lengua catalana genera un permanente conflicto con el castellano en els països catalans; en Cerdeña la cosa se multiplica por tres, o cuatro o cinco. La lengua de la república es el italiano, pero el Sardu (”sardo” en castellano) está reconocido como una macrolengua románica occidental (con más de un 60% de latín), y es desde 1997 la segunda lengua oficial. La ley regional no solo apoya y reglamenta su uso sino que los dialectos (tan distintos entre ellos que sardos de diferentes regiones necesitan traductor, o simplemente hablan en italiano) tienen su propio código ISO como resultado de la tutela institucional sobre lenguas minoritarias. Los códigos ISO 639-3 son (wiki):
- sardo campidanés: “sro”
- sardo logudorés: “src”
- galurés: “sdn”
- sasarés: “sdc”.
El tema no queda allí ya que hay que sumar el catalán que se habla en “Alguero” (”L’Alguer” en catalán; ubicado al noroeste de la isla, con unos 43 mil habitantes). En las escuelas de esta zona sarda se estudia catalán una hora semanal, lo que obviamente es la crónica de una muerte anunciada para cualquier lengua minoritaria. Nos comentaban que en 30 años habrán muerto todos los algueresos que hablan catalán como primera lengua; los jóvenes hablan directamente sardo o italiano. Para complicar más la historia, las relaciones con los otros países de habla catalana, especialmente con Catalunya, son digamos incómodas ya que la sugerencia catalana es enseñar catalán normativo y los algueresos consideran casi una barbaridad pasar por alto todas las singularidades de un dialecto catalán que se ha “enriquecido” con influencias castellanas, italianas y sardas propias de una realidad tan compleja como todo lo que es la historia de Cerdeña.//. Como curiosidad las siguientes imágenes turísticas. Cada lugar de interés en l’Alguer tiene un panel trilingüe: italiano - catalán - inglés. Y para disfrutar más de la diversidad escojo el ejemplo de la Iglesia Acéfala Ortodoxa polaca, con sede en la antigua iglesia de Santa Bárbara…
Maripaz, echando una mano.
Máquina del tiempo y 3.500 años hacia atrás. Encontramos una isla inmensa (24.000 Km2), en pleno neolítico (puntas de flechas, cerámicas, pequeñas figuras de bronce, piedra, piedra, piedra…) con asentamientos de población alrededor de fortalezas multiuso; básicamente una torre central de dos pisos (cada uno con su techo o “tolos”) y muchas de ellas con más torres complementarias comunicadas por oscuros y angostos pasillos de piedra. Culto al agua, chamán como jefe, asamblea de ancianos y sabios que se reunían fuera del nurague en construcciones circulares en cuyo centro estaba el pozo sagrado; todos sentados alrededor sobre piedras bien dispuestas y un pequeño trono para el chamán. Y alrededor del nurague las pequeñas cabañas de piedra seguramente con techo cónico de paja; como siguen usando hoy los pastores. A la señal de peligro, todos dentro de las torres. Puertas muy bajas que obligan a agacharse, de modo que a la entrada del enemigo un buen golpe en la nuca y listo. Por dentro ventanas que son realmente puertas usadas con largas escaleras de piedra, desde allí lanzar más piedras a los que intentan subir, o quitar las escaleras internas y esperar que se caigan los invasores. Casi 8.000 nuragues por toda Cerdeña, simples, bilobulados, trilobulados, pentalobulados… las dimensiones de cada uno nos dan idea de la población que los rodeaba. Y todavía hoy, un silencio extraordinario; detrás de nuestras voces, de algún coche lejano, del ladrido de un perro, nada; solamente el paso del tiempo.
Anoche volvimos de Italia/Cerdeña/L’ Alguer. Mucho que contar y todavía organizando las ideas, recuerdos, emociones. Como habrán sospechado algunos amigos; en el hotel no había internet (grrrrr) ni en el lobby, ni en las habitaciones; ni siquiera un mísero ordenador de mesa por el que hubiera que pagar y hacer cola; “res de res” (nada de nada). Así que aceptar la dura realidad y comenzar a probar la conexión desde el móvil. Otro disgusto; el único acceso que servía era el directo a la página de Vodafon Live, mañana me desapunto de la supuesta tarifa plana que no funcionó nunca.//. Aquí dejo algunas imágenes panorámicas de abreboca. El postre tecnológico es que mi portátil de guerra donde tengo casi todo (casi, porque ya uso una memoria externa donde guardo el todo-todo) se ha averiado, linux me da el primer susto. Mañana al taller.//. En fin, una muestra de aquellos lares paradisíacos… los empalmes son un poco cutres, ya lo sé; o porque me tardaba mucho y cambiaba la luz o porque no veía la pantalla del móvil con el que tomaba las fotos (las pantallas no pueden competir con la luz natural y no se ve nada)…
Caminando en el valle de los Nuraghes , “Reggia di Santu Antine” (construcciones megalíticas del 1.500 A.C. que aquí todavía no se ven).
Escuchando al guía en “Tharros”, ruinas de la ciudad púnica, situada en la península de Sinis.
Y esta era la playa frente al hotel…




Foto Per Endström