Una de las cosas insólitas que tiene el sentirse mal físicamente es que de pronto las prioridades cambian. Las preocupaciones inmediatas se aparcan, los proyectos pueden esperar un par de días, las ganas de discutir se te pasan, y descubres que aquellos recados que parecían urgentes no lo eran tanto. Con los mocos que se te caen también se van algunas angustias y preocupaciones, y todo se resume en la búsqueda del kleenex más cercano, la almohada más cómoda, una taza de té calientica y reconfortante, y la esperanza de que el próximo capítulo de las series que te acompañan no sea una reposición. Esto es un resfriado; el universo reducido a una taza de té y un pañuelo de papel.
ojos redondos vs. ojos rasgados
Categoría: De la vida y de la muerte, Rayos y Truenos6 de Abril del 2009
Hace unos días escribí sobre la desaparición de los pelos afro entre la gente de raza negra, y comentaba sobre las operaciones que se hacen algunas asiáticas para abrirse los ojos. Emili me envía este vídeo que encontró en la red anunciando un producto para las japonesas que no se animan a entrar en quirófano pero quieren el mismo efecto de “ojo occidental”. Un producto inocuo que les permite abrir su mirada por unas horas… ¿preparados?…




Foto Per Endström