renunciar al afro

Categoría: De la vida y de la muerte
16 de Marzo del 2009

Los asiáticos tienen unos ojos y los nórdicos una piel y los africanos un pelo. Les viene en los genes, las razas existen y cada una tiene lo suyo. Pero la globalización de la estética también es una realidad. Que los dibujos mangas tengan ojos más grandes y más abiertos que los de cualquier europeo, y que las negras hayan renunciado a sus “tumusas”, aquellas pelambreras afro que con orgullo lucieron en los años 70. La moda va de pelo liso aunque tengas que planchártelo, desrizártelo y llevarle la contra a tus genes de por vida. Las trencitas aquellas que daban sensación de melena no fueron suficiente; hay que parecer blancas porque sí; nariz perfilada por el bisturí y pelos alisados al calor.  Desde Nahomi Campbell hasta Michelle Obama. He aquí cuatro bellezas negras del momento, todas alisadas. Empezamos con el pelo y terminamos por el orgullo; ¿o la cosa es al revés?.

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cine cine cine

Categoría: Cine, radio y TV
16 de Marzo del 2009

Ahora que estamos tan ocupados, hemos vuelto al cine. Casi logramos una peli por lunes desde hace unas semanas. Los títulos han sido, “Cus Cus”, “Slumdog millionaire”, “La Duda” y “Gran Torino”; y con las niñitas hemos visto en ONO “Mamma Mia” y “Mars Atacks”, esta última requirió ser bajada posteriormente de la red y ya va por el quinto o sexto visionado (si digo esta palabra en Venezuela me escupen un ojo). ¿Cuál peli vuelve a mi mente días después?, la de Clint Eastwood. Me conmovió, divirtió y sorprendió. Igual te suelta unas tomas gratuitas del perro en close-up que una confesión anticlimática pero rotunda. Y va tejiendo su historia a golpe de gruñidos y buen apetito; un hombre de otra época despidiéndose en un heróico acto final; Harry el Sucio en su ataud, con su último traje hecho a la medida.

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He aquí la versión de Luci de “Mars Atack”, éxito de la temporada familiar.

cerdas por la leche

Categoría: Cine, radio y TV, Rayos y Truenos
16 de Marzo del 2009

Sí, efectivamente; es el título de una peli porno. No soy aficionada pero de vez en cuando me asomo; y casi siempre termino preocupada o indignada. Solamente con los títulos se podrían hacer unas páginas amarillas del mal gusto; hasta como chiste cansan. Antes me procupaba que los niños pudieran ver según qué cosas; pero la verdad es que a las horas en que aparecen en la tele; especialmente en ONO, ya los niños están (al menos los de aquí) dormidos y bien dormidos. Pero los adolescentes las tienen a mano, y no les vas a bloquear el “32″ o decirles no vean eso porque es muy feo; o reutilizar el argumento de “el sexo de verdad no es así”. Y encontramos que quizá nos faltan herramientas (o valor) para meternos en el pozo sin fondo de discutir si hay una ética sexual políticamente correcta.  Y el punto es, ¿está el problema en el sexo duro?, ¿está en las tomas ginecológicas?, ¿está en las variantes posturales o en las combinaciones de género, raza o tamaño?. Diría que no; indigna verificar el rol de la mujer en el cine porno: sumisa, denigrada; utilizada hasta la vergüenza como objeto capaz de aguantarlo todo y además poner carita de “me gusta”. Y creo que esto es lo que habría que comentar con los jóvenes; porque el manto que cubre/protege/oculta la sexualidad como cosa privada e íntima, donde suponemos que todo se hace de mutuo acuerdo; lo que permite es que la imaginería propia del porno se consolide como referencia de uso; cuando no es más que el discurso machista más primitivo: haz lo que quiero y como lo quiero; pero ya.