nuevas tecnologías y mans balbes

Categoría: Nuevas tecnologías, Rayos y Truenos
21 de febrero del 2009

En mallorquín se dice que tienen mans balbes, aquellos a quienes se les caen las cosas con frecuencia; gente poco cuidadosa, o posiblemente enferma, según sea el caso. Estoy en el grupo de los poco cuidadosos, o sea que tengo mans balbes, pero también me llevo los marcos de las puertas con los hombros y se me enredan los foulards en los picaportes. Quizá también esté en el segundo grupo… Pero a lo que voy, es que los objetos tecnológicos son delicados, cosa que me pone difícil su manipulación. Por ejemplo los móviles; el primero que tuve era un Motorola de polvera, estos que le levantabas la tapa y sacabas la antenita y cerrados parecían un cochecito de juguete. No sé cuántas veces quedó tirado en el suelo, o porque se me resbalaba de las manos, o se salía del bolso o rodaba por la cama o le daba un codazo en el escritorio; y quedaba intacto. Era maravilloso. Aunque tenías que cargar la batería como tres veces diarias.//. Mi primer portátil, allá por 1988, fue un Toshiba con pantalla monocromática y sistema operativo ms-dos, sin entorno de ventanas ni disco duro, y por supuesto sin puertos usb, apenas aceptaba discos de 3 y medio. Me costó (bueno, a mi papá) un… ojo, y antes del mes se me cayó, siguió fucionando pero como raro, y nunca supe si fue la caída porque el servicio técnico era tan pésimo tanto en Venezuela, Colombia y España (países por donde lo paseé esperando una cura para sus males) que jamás me explicaron nada y terminé tirándolo en un basurero. Pero esta anécdota ya la había contado.//. Después he tenido varios móviles y he toqueteado varios portátiles. Ellos han cambiado, pero yo sigo siendo la misma; y se me siguen cayendo.  Lo peor es que los cambios tecnológicos implican más cuidado; los juguetes nuevos son más delicados que sus versiones históricas; ahora se te cae un móvil y sale por un lado la tapa y por otro la batería; se destroza la carcasa y se rayan las pantallas. Y esto me pone a pensar en la ilusión que tengo con el nuevo móvil. La pesadilla es la pantalla táctil, entre otras cosas.//. Emili me prestó su smartphone Hp Ipaq (que combina funciones de ordenador con teléfono) y es el que llevo de prueba últimamente. Hace unos días se me cayó en el despacho porque lo dejé apoyado sobre el maletín y puse una carpeta encima y la carpeta empujó el móvil que rodó y terminó en el suelo. Y como se dice siempre en los accidentes de verdad “todo ocurrió tan rápido, no pude hacer nada”… y le fastidié la pantalla al móvil de Emili. Ahora tiene una mancha en un lado de la que salen tres rayas que tapan las palabras cuando me conecto a internet. //. Esta historia no tiene moraleja. Los móviles modernos y los portátiles nuevos y mejores están allí para que los compremos, los rompamos y los volvamos a comprar. Lo que llegue primero; que te aburras de tu aparato anticuado, o que se te caiga de tus mans balbes. Que para eso somos el primer mundo capitalista.

política

Categoría: De la vida y de la muerte, Venezuela
21 de febrero del 2009

Cuando la situación política empieza a filtrarse en absolutamente todas las actividades de un país, algo malo pasa; porque la política debería ser uno de los tantos aspectos de la convivencia social; no el eje ni el centro. Que no se pueda profundizar en un tema sin que más temprano que tarde salten como de la nada rencillas y apasionamientos que llevan a la descalificación y la falta de respeto, es la muestra más triste de lo que está ocurriendo en Venezuela. Es difícil desde la distancia evaluar los efectos profundos de la “revolución bonita”; pero no deja de impresionar como los venezolanos han sido divididos en dos bandos que se odian a muerte. Y es desesperante ver como esta pertenencia a uno y otro bando puede llegar a distanciar a personas que tienen mucho en común.//. Esta no es una reflexión nueva ni original, pero siempre te sorprende cuando al no vivir allá, se te olvida que es una realidad cotidiana,  y que sólo falta un mínimo comentario comprometido para que se encienda la chispa de la discusión.

Hace unos días en el Blog de Los Melódicos y a raíz de un post musical sobre un artista desaparecido, uno de los  comentaristas regulares criticó desde una posición chavista a un personaje público. La réplica fue inmediata y brutal; estábamos hablando de música , y dos segundos después el tema era político, agresivo, y sobre todo, personal. Al no ser una plataforma idónea para este tipo de discusiones, porque el tema del blog está claramente definido, la cosa se controló bastante rápido, pero el mal sabor estuvo flotando por allí hasta que la música se lo llevó del todo. O al menos eso espero.