el segundísimo
Rayos y Truenos 1 de Febrero del 2009
Federer ya no es el número uno del mundo, pero está bien cerca como pudimos ver hoy en el largo partido restrasmitido desde Australia. Es fantástico con su carita seria y la belleza de su juego. Aunque uno no sepa mucho (o más bien casi nada) de tenis, termina apreciando sus largos movimientos y las extensiones de su cuerpo al golpear la pelota. Hasta aquí, ninguna novedad. La sorpresa fue verlo llorar como muchacho chiquito, haciendo pucheritos y todo. Me entero por un vídeo que Emili colgó en despuesdegoogle que no es la primera vez, que sus lágrimas ya habían sido grabadas y retrasmitidas, pero yo nunca lo había visto así y me sorprendió y conmovió. Especialmente porque no entendía el por qué de esta efusión sentimental. ¿Cansancio, sentirá que era ahora o nunca más, emocionado de llegar a la final aunque perdiera?. La cara de la novia entre el público era de poker, ¿acostumbrada?, yo casi me pongo a llorar de verlo y todavía no sé cómo Rafa se aguantó y no terminaron todos llorando abrazados.//. Entre profesionales de altura uno no espera lágrimas, supone que ya han pasado por todo mil veces; y sin embargo te regalan un momento así, que te afecta de una forma inesperada.//. Las lágrimas tienen este poder. Es tan misterioso el país de las lágrimas, como dijo hace tanto tiempo Saint-Exupery cuando intentaba reconfortar a un pequeño príncipe.




Foto Per Endström
Dejar un comentario