
Fotografiado en una calle de Palma.

Fotografiado en una calle de Palma.
La simple y maravillosa sensación de siempre. Común a todos, no importa nivel social, cultural, económico. El regalo del cariño de los otros, bálsamo para tantos males del cuerpo y el alma.//. Cuando creces y superas el apego a la madre, la familia, el entorno histórico; llega el tiempo del cariño que no venía en el paquete genético, ese que tiene un sabor diferente que se parece a la libertad, porque aunque ata, tiene espacio, respira y se mueve.

Duchándome con Luti.
- Mamá, parece que estás embarazada…
- No mi amor, estoy gorda.
Me da dos palmaditas en la panza y me dice:
- Te caben bastantes intestinos.