Se llama un pueblo de Mallorca donde el lunes encontraron muerto al padre, en el suelo de la vivienda, y a la hija de casi 10 años en un sofá. La madre lloraba intoxicada en la cama, según leo. De origen ecuatoriano, la familia llevaba viviendo 6 años en el pueblo. Me cuenta Francesc que su suegra era maestra de la niña y que estaban todos impresionadísimos y afectados. La familia había pasado las navidades en su tierra natal donde la niña hizo la primera comunión. La foto con su traje blanco y abrazada por su papá está en la primera plana del Mundo de hoy.//. Murieron intoxicados con dióxido de carbono producido por la mala combustión de un brasero de carbón. No entiendo en nigúna de las noticias si es que lo dejaron encendido para caldear la habitación después de un asado que habían hecho con la familia, o si era una estufa que funcionaba mal. Tampoco me queda claro cómo es que el padre y la hija tenían ya más de 10 horas muertos (según la autopsia) cuando llegaron los paramédicos, y la madre estaba viva.//. Las tragedias que no se entienden, son las que no dejan descansar a los muertos.
Ya sabía que lo mataban porque me lo había leído en la wiki, pero ver que le pegaran dos tiros así, sin anestesia, después que sus amigos y compañeros lo libraron de la trampa del malísimo de McKeen, jo, fue terrible.//. Porque somos así, pactamos con nuestras ficciones personales; decidimos qué nos afecta y qué no. Yo me preparo desde la tarde para mis capítulos nocturnos de series de policias, casi siempre previsibles, casi siempre con buen final, y cuando son malos, dosificados para que el bajón se pase en unas horitas.//. Y sabiendo que se moría, me llevé la mano a la boca espantada. Mataron a Warrick. Extrañaré sus ojitos verdes y su cara seria.




Foto Per Endström