Va terminando el día. Llevo colgada al cuello una plaquita con los nombres de los hijos; unas flores guapísimas adornan la sala y un pequeño ramo de rositas enanas me acompaña en el estudio. Tengo un collar de mariposas y una maleta nueva que llegó llena de cariño y ganas de salir de viaje muy pronto. Y estreno un notebook pequeñito y liviano, para llevarlo a donde vaya y estar aún más conectada con el mundo y con quien me lo regaló.//. También tengo un buen constipado; pero va bien para recordarme que demasiada felicidad sería una grosería.//. Y me quedo con el “cumpleaños feliz” más impresionante que me han cantado en la vida.//. Gracias a todos los que estuvieron allí. Y a los que llamaron por teléfono. Y a los que dejaron mensajitos.

Este es el clavecín que se usó en el Mesías el 15 de noviembre en el
Royal Albert Hall, ¿a que es guapo?.

tomado de despuesdegoogle.
Escucho una publicidad en la radio dando la siguiente sugerencia para ahorrar en el menú familiar (no me acuerdo el producto).
Nombre de la receta: “Sorbete de aire a la sevillana”
Ingredientes y preparación: Ponga cuatro copas guapas en la mesa y diga “Olé”.
No el de Handel, ni el hijo de María. Sino estos nouvinguts que llegan del cielo para arreglar los desastres en el tercer mundo.//. Farkas, es quien ya comienza a anunciarse por aclamación popular como el nuevo mesías chileno, regala dinero, hace fiestas monumentales, dona cientos de miles de dólares a causas humanitarias. Al menos aporta la novedad de ser millonario “antes” de subir a la presidencia.//. Estas son sus primeras promesas electorales: “Cuando sea presidente, todos se van a vestir bien, porque ahora los ministros parece que compran en la feria persa”, y, “Si saliera electo presidente, todos los chilenos tendrían casa”. Parece entonces que los chilenos llevarán Ermenegildos Zegnas como él. Lo de las casas es más interesante, quizá veremos a sus mineros reconvertidos en obreros de la construcción por el largo Chile.//. Así terminamos haciendo política en sudamérica, entre un chiste y una tragedia.
Si; Farkas al menos tiene más glamour que Chávez, príncipe de “sapos y culebras”. Pero al final todos sueñan con lo mismo; no con arreglar sus países de adentro y desde el fondo, hacia afuera y hacia arriba. Sueñan con escuchar, sea en versión llanera con arpa, cuatro y maracas, o con orquesta de cuerdas, aquello de… “and the government shall be upon his shoulder, and his name shall be called ¡Wonderful!, ¡Councellor!, The mighty God, the everlasting father, the prince of peace” …





Foto Per Endström