cómo nos gusta un mesías

Rayos y Truenos 20 de Noviembre del 2008

No el de Handel, ni el hijo de María. Sino estos nouvinguts que llegan del cielo para arreglar los desastres en el tercer mundo.//. Farkas, es quien ya comienza a anunciarse por aclamación popular como el nuevo mesías chileno, regala dinero, hace fiestas monumentales, dona cientos de miles de dólares a causas humanitarias. Al menos aporta la novedad de ser millonario “antes” de subir a la presidencia.//. Estas son sus primeras promesas electorales: “Cuando sea presidente, todos se van a vestir bien, porque ahora los ministros parece que compran en la feria persa”, y, “Si saliera electo presidente, todos los chilenos tendrían casa”. Parece entonces que los chilenos llevarán Ermenegildos Zegnas como él. Lo de las casas es más interesante, quizá veremos a sus mineros reconvertidos en obreros de la construcción por el largo Chile.//. Así terminamos haciendo política en sudamérica, entre un chiste y una tragedia.
Si; Farkas al menos tiene más glamour que Chávez, príncipe de “sapos y culebras”. Pero al final todos sueñan con lo mismo; no con arreglar sus países de adentro y desde el fondo, hacia afuera y hacia arriba. Sueñan con escuchar, sea en versión llanera con arpa, cuatro y maracas, o con orquesta de cuerdas, aquello de… “and the government shall be upon his shoulder, and his name shall be called ¡Wonderful!, ¡Councellor!, The mighty God, the everlasting father, the prince of peace” …

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