vocación
De la vida y de la muerte, Familia 22 de Octubre del 2008
Llega Cata de su día en Son Dureta contando que ha hecho sus primeras curas postmortem desde que empezó las prácticas. Se me pusieron los ojos como platos aunque recordaba que mientras estudiaba ese fue uno de los temas que le impresionó. Practicó con las compañeras como amortajar y de hecho hizo de muerta para que las demás practicaran. Pero ayer fue en serio, murio una señora y la llamaron para que ayudara a otra de las auxiliares. No pude con la tentación morbosa y le pregunté qué había hecho exactamente aunque recordaba el protocolo de cuando lo estudió hace unos meses. Contó con gran tranquilidad que no había tenido que cerrarle los ojos porque murió durmiendo, pero el resto sí, retirar suero, taponar orificios corporales, amarrar brazos y piernas, colocar las sábanas en la forma adecuada… .//. Mientras la escuchaba se me ocurrían veinte preguntas estúpidas pero su carita serena y al mismo tiempo la naturalidad con la que hablaba de su trabajo hicieron que se me pasara el ataque infantil y morboso y me quedara en un estado de silenciosa admiración. Me preguntó si se debería sentir de alguna manera en especial por la experiencia y le dije que nadie le podía decir cómo se tenía que sentir, que eso era algo personal y claro, le pregunté cómo se sentía. “Rara” me dijo, “tengo como unas mariposas en la barriga, pero bien”. Le dije que ya está, que era la primera vez y que parecía que no le había desagradado. “Así es”, comentó. Y se fue a merendar.



Foto Per Endström
me tiene admirada tu hija, con esa dedicación a los estudios, compromiso con sus prácticas, y encima escribe bien y tiene sentido del humor… enhorabuena!
me imagino lo satisfecha que debes sentirte de Cata, lo llevas reflejado en la cara. Disfrutas de pasearte con ella. Estas són las compensaciones que recibimos a cambio de tanto pensar en “¿como le iran los estudios?
“tiene mala cara”. y tantas horas de sueño,pensando en ellos. Enhorabuena y que siga tan “maja” como ahora.