
Hoy he tenido por primera vez en la vida 4 horas de clase seguidas en que cada hora era con un grupo distinto. Entré a las 9 de la mañana al aula y a las 13 h salí. No fui al lavabo, no tomé agua y no hice ninguna pausa entre grupo y grupo; bueno la pausa para recibir montones de caras nuevas de hora en hora, uno de los grupos tenía 39 alumnos… Lo más difícil no fue lo largo de las 4 horas, lo peor es que la primera y la última hora “era la misma asignatura” sólo cambiaban los alumnos, ya estaba cansada y tuve que ponerle un plus para estar a la altura de las 3 horas anteriores.//. Siempre decimos que la dirección coral es pedagogía musical, pero nada que ver con el trabajo de aula puro y duro… la verdad es que hay que sacarse el sombrero delante de maestros y profesores que tienen que atender un grupo detrás del otro, repetir los mismos contenidos y muchas veces rodeados de gente que está allí obligada o sin ningún interés. La gente que canta, canta porque quiere, va por sus propios pasos y casi siempre agradece la dedicación y el entusiasmo que pones. En el aula regular hay mucha gente, aún a nivel universitario, pasando un trámite, cumpliendo una formalidad curricular. Por supuesto que puedes animarlos y convencerles de que vale la pena aprovechar el tiempo de clase, pero de que da trabajo y cansa, no hay duda.



Foto Per Endström