masturbarse y comerse los mocos
Categoría: Comidas, Educación, Rayos y Truenos20 de Septiembre del 2008
Nadie quiere ver a sus hijos en estas actividades. A lo más moderno que llegamos, y con esfuerzo, es a decirle a los peques (cuando los encontramos haciéndose cosquillitas por allá), “mi amor, las partes privadas no se tocan en público”, o algo por el estilo. Lo de los mocos es “casi” peor… pero han llegado los descubrimientos del Dr. Friedrich Bischinger, neumonólogo austríaco, para liberar a los niños (y a unos cuantos adultos) de la tradicional prohibición de tan entretenida y placentera actividad. Copio parte del artículo aparecido aquí:
“… Con los dedos se llega a partes del interior de la nariz que no se puede llegar con un pañuelo y de esta manera, se mantiene el interior de la fosa nasal limpio… es que el asunto tiene su explicación porque según el galeno, y desde el punto de vista médico, el hecho de meter el dedo en la nariz y comerse después el moco es “de sentido común y muy natural en el ser humano, ya que esto es una buena manera de reforzar el sistema inmunológico”. La nariz funciona como un filtro donde se concentran las bacterias que, con el aire, intentan entrar en nuestros pulmones.“Cuando nos comemos el moco, éste funciona como una especie de vacuna”, dijo el doctor Bischinger y añadió también que la medicina moderna intenta hacer lo mismo, pero de una forma algo más complicada. “La gente que se mete el dedo en la nariz y después se come los mocos, consigue reforzar su sistema inmunológico de una forma natural y gratuita” asegura Friedrich Bischinger. Los niños suelen practicarlo de forma instintiva pero, la presión social hace que cuando son mayores dejen de hacerlo. “Yo sólo pido que se vea de otra forma pero que se anime a los niños a meter el dedo en la nariz, ya que es algo muy natural y, desde el punto de vista médico, es una idea maravillosa” dijo el neumólogo.//. Por otra parte, otros investigadores británicos y estadounidenses ya habían señalado recientemente que el acto de meterse un dedo en la nariz es una actividad estimuladora de una parte del cerebro, y también, afirman en su conclusión, que se debería animar a los niños a que lo hagan con más frecuencia.“
Qué bien me cae este Bischinger.




Foto Per Endström