crisis

Rayos y Truenos 16 de Septiembre del 2008

La cosa no es cuento. Recuerdo hace más de 20 años cuando se empezó a hablar del sida, parecía una cosa lejana, que ocurría en Africa y Estados Unidos, sólo entre los grupos de riesgo y entre ellos a los más descarriados. Hasta que murió el primer conocido, y luego otro más cercano, y luego otro. No eran personas marginales y lejanas, era un profesor de una hermana, un compañero del coro, un amigo de siempre de mi mamá. Tenían nombres y caras.//. Hace meses que escuchamos de la crisis económica a nivel mundial, se escucha del descenso de la publicidad en los medios y de las ventas en las tiendas (el día que me dejé el móvil en el Corte Inglés, serían como las 19 h, escuché a una dependienta del departamento de señoras que le decía a otra “hoy no he vendido nada”), del descalabro bancario y de la bolsa. Pero todo esto no tiene caras ni nombres. Hasta que una amiga te dice que despidieron a su hijo piloto porque la aerolínea donde trabaja reduce personal; y al día siguiente una cantaire te cuenta que despidieron a su hija de otra aerolínea donde era azafata. Y te llaman de la agencia de viajes para avisarte que han suspendido el vuelo a Londres en el que viajábamos más de 40 personas y que hay que cambiar de compañía. Ya sé que no es comparable con lo del sida donde la gente se muere, pero me refiero a aquello de “que viene el lobo”…



Dejar un comentario