carmina burana saltimbanqui

Críticas, Música 15 de Septiembre del 2008

Nos fuimos a la plaza de toros de Palma con el escepticismo propio de quienes van a ver un espectáculo en cuya promoción no aparece ningún crédito, ni el nombre del director, ni de los solistas, ni de la orquesta y por supuesto menos que menos del coro. Anuncios gigantes en la calle y la prensa amenazaban desde hace más de 15 días con que el “pricio” del evento era de 55 euros y que nunca se había visto nada igual por estos lares. Cuando te toman el pelo con fuegos artificiales, antorchas, mucho traje multicolor y mucha gente saltando y haciendo el tonto, no puedes decir que no hubiera espectáculo, pero de Carmina Burana había más bien poco. El coro estaba dividido en dos grupos de 30 personas, chicos y chicas a cada lado de una alta torre donde en tres niveles giraba, subía y bajaba un grupo de figurantes. El resto de ¿actores? repetía ad infinitum los movimientos y las no-coreografías en la gigante tarima frente al coro y la torre. En cada grupo coral un par de excelentes puntales cuyas voces eran amplificadas y multiplicadas, el resto hacía bulto. La orquesta inmensa, un “vente tú” instrumental dirigido, eso sí, por una mano experta en no arriesgarse con un montaje donde el coro estaba a más de 10 metros y dividido, los solistas por allá tirados en una esquina que qué vergüenza con estos profesionales estupendos, y donde además se fraccionaba el discurso musical a cada momento para ir preparando las entradas y salidas de más y más objetos, un cañón, caballos de madera, o más y más figurantes, saltando por supuesto y haciendo tonterías sin fin. La solución del director, zorro viejo, fue llevar todo lento, desde el “oh fortuna” hasta, por supuesto, todos lo números brillantes del “in taberna”. Con todo y lo lento, hubo más de un desfase rítmico entre orquesta y coro.//. El tiempo pasaba, el culo ya te dolía (porque antes del Carmina hubo media hora larga de OBERTURAS Y COROS DE OPERA - ya me dirán qué hacía Verdi al lado de Orff - además no olvidar que estábamos en una plaza de toros) y todo era tan repetitivo y exagerado que entramos en una especie de estado catatónico. Nos fuimos sacando cuentas de lo que se habían ganado los productores de esta estafa musical, unas 2.000 personas a 55 euros por cabeza, más los puestos VIP que iban a 180.//. Debo apuntar también que todo el equipo técnico era alemán, que el programa de mano que vendían a 6 euros estaba en alemán, y que hasta los de la taquilla apenas chapurreaban dos palabras de castellano, un guía a quien preguntamos por nuestras localidades nos preguntó ¿german, english? y cuando en inglés le preguntamos dónde nos sentábamos nos indicó con el dedo.//. Aparte de estos detalles, me parece que a la gente le gustó. El primer dato fue que al comenzar la obra y cuando apagaron las luces y quedaron solamente las de los atriles de orquesta y coro… hubo un profundo OHHHHHH… (válgame Dios!).

escanear0002.jpg



9 Comentarios en “carmina burana saltimbanqui”

  1. Carola | 15/09/2008 a las 10:52:17

    Hola,

    Me ha legado un enlace a tu comentario y puedo decir también: Yo estuve allí. No puedo estar más de acuerdo contigo en todo lo que dices. Al principio, ver entrar a los presuntos monjes con las antorchas me hizo gracia y tuvo una cierta solemnidad y dignidad que se fue perdiendo según la cosa iba pasando con cada vez más algarabía y menos “profesionalidad”. Digamos que era como ver a un grupo de colegas armando jaleo con unos trajes muy chachis.

    El precio por ver algo así sentados con el culo cuadrado en la Plaza de Toros me parece excesivo.

    Disfruté la crítica a los estamentos reflejada en la obra (aunque eso no le da ningún mérito a este montaje en particular), y algunas configuraciones me gustaron; quizá la aparición de la muerte, el poder, la religión, etc. girando en lo alto de la torre como figuritas de un reloj imaginario tuvo su gracia, sin embargo la obra estaba llena de interrupciones (demasiadas) donde realmente no valía la pena sufrir cortes de varios minutos para sacar gags de algunos segundos que no pasaban de la mera anécdota.

    Muchas ganas de epatar y poco saber hacer, fue mi impresión.

  2. I.C. | 15/09/2008 a las 14:05:34

    Tal cual, lo has completado perfecto.

  3. Maria | 15/09/2008 a las 14:38:21

    Hola,
    También me quedé muy decepcionada el sábado. Aquella estructura tan fea que hacía más ruído que la orquesta!
    Un poco pobre en estos tiempos “High-Tec”….
    El resto parecía una fiesta de carnaval de pueblo.
    Me encanta Carmina Burana y generalmente no me pierdo ninguna representación. Una de las mejores para mí era la del Conservatorio de Palma hace unos 2 años.
    Saludos,
    Maria

  4. Alfredo | 16/09/2008 a las 01:43:29

    Hola!
    Yo fui parte de ese mal coro amplificado del que hablas, y si desde fuera la producción te pareció un desastre, desde dentro no puedes llegar a imaginarte lo que fue. El señor ¿director? se dedicó sistemáticamente a destrozar la obra porque nunca la tuvo bajo su control. No era capaz de mantener un tempo o de indicar una entrada. Los pocos ensayos que hicimos solo sirvieron para extenuarnos vocalmente, y su única y constante indicación durante ellos era “from the beginning, a little faster”. Nunca hizo lo mas mínimo por corregir los problemas de afinación sistemáticos de la orquesta (la única del mundo que he visto afinar en La y SolB y que de todas formas se las ingeniaba para seguir desafinada). En nuestro sitio, no podiamos escuchar muchas veces a la orquesta, y a veces solo sentiamos el eco de las paredes de la plaza. En los monitores de retorno de sonido que teníamos solo escuchabamos a los violines (que son anecdóticos en la gran mayoría de la partitura del Carmina Burana) porque el ¿ingeniero? de sonido no consideraba necesario que el coro escuchara a toda la orquesta…

    En fin, todo un cúmulo de despropósitos. Y ya no hablo de la parte organizativa y logísitica. Si escribiera una novela con todo lo que nos pasó durante ese fin de semana, los lectores pensarían que soy el escritor mas exagerado y rebuscado del universo…

  5. Daniela | 16/09/2008 a las 03:20:22

    Yo también participé como cantante en esa producción y, además de suscribir lo que han explicado Irina y Alfredo, quisiera hacer constar algunos de los despropósitos organizativos de los que fuimos víctimas.

    En el apresurado cátering que se ofreció durante los ensayos generales, nos vimos obligados a servirnos la comida en vasos de plástico porque no había platos. No teníamos con qué limpiarnos porque tampoco había servilletas. Y los refrescos estaban calientes.

    El lugar donde nos cambiamos de ropa, además de estar sucio, era un espacio abierto, perfectamente accesible al público, que pudo entrar en cualquier momento porque no hubo ningún control de acreditaciones.

    Los organizadores de esta producción nos trataron con actitud tan incompetente como arrogante. Nadie se disculpó en ningún momento por no hablar nuestro idioma; asumieron que podían dirigirse a nosotros directamente en inglés o en alemán. Durante el ensayo general, los miembros del coro nos quejamos de que no oíamos la orquesta, ni siquiera a través de los “chivatos” que prometieron proporcionarnos; sólo nos llegaba el eco de la plaza y lo hacía con un lógico retraso. Los técnicos rechazaron esta petición, a la que respondieron de un modo muy insolente y malhablado haciéndonos creer que no teníamos por qué oír la orquesta si podíamos ver al director. Pero es que tampoco podíamos verlo fácilmente debido a la escenografía, que a menudo nos lo tapaba, y a la enorme distancia que nos separaba de él. Echamos de menos los monitores que habían prometido instalarnos justamente para que pudiéramos ver las indicaciones del director, otra promesa incumplida. Estos despropósitos explican los desfases que pudo haber en ocasiones entre orquesta y coro.

    Acabada la actuación, a los miembros del coro aún no se nos había proporcionado un vuelo de regreso a casa. La organización había sugerido que, después del maratoniano esfuerzo del desplazamiento, las diversas pruebas (vestuario, micrófonos…), los ensayos generales y la actuación, volviéramos en barco en un trayecto de casi 8 horas. No fue hasta pocas horas antes que, tras mucha insistencia por nuestra parte, nos proporcionaron billetes de avión de regreso a casa, y lo hicieron a base de fragmentar el grupo en varios vuelos repartidos entre las 7:00 y las 15:00. A la hora de facturar nos enteramos de que una veintena de billetes estaban impagados, según Air Berlin, y unos cuantos más eran inválidos por errores en los nombres de las reservas.

    En definitiva, esta producción pudo resultar una estafa para el público, pero también lo ha sido para los cantantes, que nos hemos sentido engañados y maltratados repetidamente por la organización.

  6. Cesc | 16/09/2008 a las 08:43:15

    Jo també hi cantava, al menys vaig intentar-ho, i em refermo en les crítiques, tant dels que hi ereu com a públic, com les dels companys que hi cantavem. Qui ha fet negoci amb aquest muntatge? Per cert era Aida o Verdi o Carmina Burana, pel que van dir per megafonia a la presentació, crec que els organitzadors no tenien clar ni això.
    He participat en altres projectes musicals i mai no havia vist res tant mal organitzat i no m’havia sentit tant maltractat com en aquesta ocasió. No hi va haver cap respecte pel cor, ni en l’aspecte personal ni en l’aspecte musical. Com es pot demanar a un cor que canti després de tenir-lo 7 hores dret abans del concert, fent uns assajos amb una lentitud exasperant, amb continues contradicions entre els organitzadors, i sense ni sopar en condicions mínimament dignes?

    Vull deixar clar que cap dels que varem cantar va cobrar absolutament res, i per descomptat, tampoc no se’ns va fer cap mena de contracte. A través de les nostres corals se’ns va demanar de col·laborar en un muntatge on hi participaven uns cors de Palma, i que necessitaven veus de reforç. Finalment, res d’això, de Palma hi havia 13 cantaires amb qui només varem fer una estona d’assaig conjunt.
    En definitiva, Carmina Burana Opera Monumental va ser una “xarlotada” on el que menys importava als organitzadors era la música, el que contava eren els focs, les llums i molta, molta gent a l’escenari, ah! i segurament que s’omplissin les caríssimes llotges de la plaça.

    Espero poder tornar a Palma i poder oferir un concert de qualitat. Els qui vareu ser-hi de públic us ho mereixeu i els cantaires també.

  7. Irina | 16/09/2008 a las 22:10:43

    María, Cesc, Daniela y Alfredo. Gracias por completar el retrato de la mascarada. Es indignante lo que contais los cantaires sobre el trato recibido y es indignante lo que le han hecho a una de las partituras más extraordinarias del siglo XX. Como anédota final, hace un momento me llama una amiga para comentar que la “introducción” de Verdi era una especie de ardid para no pagar derechos de autor, pues Verdi no los tiene pero Orff sí, por lo que inscriben el espectáculo como el “Verdi Monumental”… me extraña que la SGAE deje pasar una tan obvia sobretodo por la publicidad que había en toda Palma, pero vaya usted a saber…
    Ojalá y vuestra próxima venida a Palma sea más satisfactoria. Avisad!

  8. Mercè | 17/09/2008 a las 10:55:43

    Yo estuve allí, en el espectáculo y en todos los ensayos.
    Disfrute mucho.
    El espectáculo en general fue impresionante, el coro estuvo genial y la orquesta a pesar del director correcta.
    El problema es que estaba pensado únicamente para recaudar dinero. Escatimaron en todo con respecto a los que actuaban, en la comida, en los vestuarios, en los medios de apoyo, recortaron los días de ensayo. El ensayo general lo hicieron el mismo día, cenaron corriendo sin servilletas y sin platos y salieron a actuar.
    La ilusión y la gran profesionalidad de todos los que cantaron hicieron posible que quedara bien.

  9. pep mas | 17/09/2008 a las 20:52:19

    Sr. productor F. Abraham, ja pot anar a produir espectacles com aquest allà on vulgui!!! Que miserable, i sobretot quin mal gust. Els Alemanys sempre miren amb mals ulls els llatins, però Deu n’hi do de l’espectacle quevaren muntar i cobrar. Per cert amb tota aquella pols que hi havia a la plaça de braus, i aquelles alemanyes riques que no sabien on trepitjar per no fotre’s de lloros. En fi, mai més col.laboraré en una producció que porti la signatura d’aquest tio tan inculte .

Dejar un comentario