Tienen una casa en la carretera entre Esporlas y Puigpunyent, en la curva más alta. Y en la casita tienen un anexo que alquilan; una mini casita donde duermes en un pequeño ático con una ventana por donde ves la luna y las estrellas. Y te cocinan y te miman. Y puedes hacer un par de excursiones dentro de la Serra de Tramuntana, donde giras sobre tus pies 360 grados y sólo ves verde y espacio; y respiras como si fueras a cantar un melisma barroco para llenarte de oxígeno y de naturaleza. Y vuelves a la casita, y la comida, casera y original a la vez, te está esperando. Valores añadidos: tiene WIFI, toda la mantelería es bordado mallorquín de la mamá de Teresa, y los precios son accesibles, como para repetir y pronto. Recomendable para una escapadita romántica, un finde de soledad donde aclarar las ideas, o para irte con tu hija y redescubrir lo maravillosa que es.//. Y aquí mismo dejo el mail: CELDESUPERNA@telefonica.net
No me gustan los toros pero me encantan los pasadobles (ojalá que sea lo único que sobreviva de la fiesta sangrienta). Aquí, imágenes, música y personalidad vocal, casi me convence más cantando pasodobles que boleros. Un gustazo. Veo el vídeo pensando que es un documento histórico; y no sólo por Silverio. Y por qué no, canto “no cambio por un trono mi barrera de soool”.



Foto Per Endström