discípula de mcgiver

Rayos y Truenos 23 de agosto del 2008

Todo comenzó con la ilusión de colgar un chinchorro (parecido a una hamaca pero mucho más ancho y sin barra en los extremos) en la terraza. La idea era abrir huecos en una pared para un gancho y en la otra utilizar las vigas al aire para colgar una cuerda donde atar el chichorro. Parecía fácil.//. La primera duda fue, ¿y con el vaivén la cuerda no se irá mellando contra las aristas de las vigas?. Entonces pensé en una cadena, pero aquí el problema era al revés, la cadena terminaría rollendo o al menos desgastando el concreto. Recordé haber visto un sistema donde la cadena va dentro de una manguera y al salir de la manguera se coloca un mosquetón, lo que protegía una rama de árbol al colgarle tiestos pesados. Medí alturas y largos y me fui a la ferretería. El único problema fue que ningún mosquetón abría lo suficiente para que entrara el asa del chinchorro, pero encontramos una piecita en forma de “u” con una tranca que gira; perfecto. Al llegar a casa me pongo con Catalina, y descubrimos que la cadena, aunque cabe dentro de la manguera, no entra con facilidad… y eran 4 metros de manguera. Pensar. Listo, amarrar al extremo de la cadena algún hilo largo que en la punta tenga algo pesadito para que corra dentro de la manguera y cuando salga por el otro extremo jalar hasta que salga la cadena. Easy. Encontramos lana y una cadenita de metal pesadita. Medir, amarrar y dejar correr dentro de la manguera, esto montada en una silla y Catalina sentada en el suelo con el otro extremo de la manguera esperando que saliera la cadena. Salió, empezó a jalar la lana, la cadena pasaba, como a los dos metros se rompió la lana… repirar, pensar, la lana no sirve era obvio, de vez en cuando se tranca algún eslabón y al hacer fuerza se rompe. ¿Qué hacemos?, veo a mi alrededor, una caja de clips! hacemos una larga cadena de clips de metal, pero no llega a los cuatro metros… encontramos más clips pero de los de colores… me preocupa la resistencia pero lo intentamos. Cadena-clips de metal-clips de colores. Comenzamos de nuevo… salen los clips de colores, algunos medio abiertos, vamos con cuidado, casi llegan los de metal… y se rompen los últimos de colores… (ñuela madre). Los clips no sirven. Pensar. Sé que en alguna parte hay restos de cables de la red, me voy a buscar y encuentro uno perfecto, cable de equipo de sonido, de este que va del altavoz al equipo y tiene rayitas de colores; fino y resistente. Perfect. Ahora cómo unimos el cable a la cadena. Recuerdo que los clips de metal funcionaban bien; abro uno, meto un eslabón, perforo con una punta del clip entre los dos hilos de metal que van dentro del cable, lo cierro, ya tenemos cadena y cable unidos. Ponemos la manguera en el suelo bien recta y comenzamos a pasar el cable… poco a poco porque a veces el cable se pone tonto pero finalmente sale y comienza a entrar la cadena en la manguera, adelante, va pasando. Se atora… sale el cable y se queda la cadena a medio camino, otra vez. ¿Qué pasó? analizo la punta del cable… claro, al jalar el clip rompió la goma y abrió en dos el cable. Mmmm. Vamos da capo. Catalina está harta y quiere desertar, se lo prohíbo. Pensar. El problema es el amarre cable-cadena. Pelo una parte de cable y amarro muy bien los dos filamentos de metal a la cadena. Si señor, pasa el cable, pasa la cadena, colocamos el mosquetón, la pieza en “U”. Zoltan se une al equipo, abre los huecos y coloca el gancho. Aquí debería sonar el Pompa y Circunstancia de Elgar: colocamos el chinchorro. Probamos alturas y nos vamos meciendo por turnos.//. Si, ya sé que si hubieramos estado en algún peligro, hace rato estaríamos fritas. McGiver me hubiera suspendido.



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