poética del horror

Categoría: Rayos y Truenos
21 de Agosto del 2008

He leído una frase en la prensa online que no deja de resonar en mi mente:
“… En un radio de unos 500 metros cuadrados había cadáveres carbonizados
o con traumatismos incompatibles con la vida”.

Es esta frase final, traumatismos incompatibles con la vida...
Nunca había leído una descripción así, tan definitiva y a la vez tan poco específica. Que haya algo incompatible con la vida. Lo que vio este hombre y cómo lo ha registrado para hacer esta selección de palabras, que evocan, distraen, y golpean.

hundir a la zorra

Categoría: De la vida y de la muerte
21 de Agosto del 2008

En tiempos políticamente correctos el machismo ha tenido que aguantar callado el embate de las mujeres lanzadas al logro económico y la liberación sexual, o más bien la liberación de género (no quiero / se acabó / tengo mi dinero / no te necesito). Me llama la atención el deleite con el que se han ensañado los comentaristas masculinos (más del 90% tanto aquí en “Los pollitos” como en “Menéame“), con la tía del “famoso aunque viejo” post de la chica que busca marido millonario. Matrimonios concertados, putas y viejos verdes han existido siempre, digamos que tristemente forma parte de los universales de la humanidad; lo interesante es que un post que apareció en la red en agosto del 2007 (o quizá antes) haya despertado ahora tantas pasiones. Que la “consulta” de la chica es toda una provocación no hay duda, pero también decía que era inteligente y tenía clase (no digo que sea verdad, solamente que formaba parte de la oferta) y de esto no se refleja nada en la respuesta del posible inversor, que evalua solamente lo físico.//. Después que nuestra prota de 25 años ha expresado sus sinceras (aunque criticables) expectativas vitales, lo que le ha caído es plomo, como dirían en Venezuela, y soretes de punta como dirían los argentinos. En cambio al tipo, dispuesto a testear la máquina, solamente lo encontramos ingenioso.
En el casi unánime “ella se lo merece por anunciarse así”, hay algo que huele a rancio…